Este miércoles arribó a Buenos Aires una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) para avanzar con la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF), que podría destrabar un desembolso cercano a USD 1.000 millones. Los enviados del organismo mantendrán reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con funcionarios del Banco Central, además de encuentros reservados con sindicatos, empresarios y referentes de la oposición.
La misión y sus objetivos
El equipo está encabezado por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, quienes también llevarán adelante la consulta del Artículo IV para Argentina. Según fuentes del organismo, el examen se centrará en tres áreas clave:
- Reservas internacionales del Banco Central.
- Cuentas públicas, con especial atención al resultado fiscal.
- Asistencia al Tesoro, en el marco de la política monetaria.
El Gobierno llega con un superávit primario del 1,4% del PBI en 2025, lo que implica un sobrecumplimiento de la meta fiscal. Sin embargo, el punto crítico será la acumulación de reservas, donde la administración de Javier Milei quedó muy por debajo de lo pactado.
El desvío en las reservas
A mediados de 2025, el FMI flexibilizó la meta de acumulación de divisas, que exigía reunir USD 3.000 millones y alcanzar un stock de reservas netas de aproximadamente USD -1.000 millones. No obstante, según la metodología del organismo, el año cerró con USD -14.000 millones, lo que implica un desvío de USD 13.000 millones.
El equipo económico prevé solicitar un waiver (dispensa) y avanzar en una reformulación de las metas hacia adelante. Entre exdirectores del FMI y exfuncionarios consultados, existe consenso en que el organismo concederá la dispensa, aunque exigirá compromisos adicionales.
La polémica por el INDEC
La visita de los técnicos coincide con la controversia generada por la decisión del Gobierno de postergar la actualización de la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la renuncia de su titular, Marco Lavagna.
El FMI había acompañado el proceso de elaboración del nuevo índice y en su último staff report insistió en la necesidad de actualizar la canasta para reflejar cambios estructurales en los patrones de consumo. El informe aclaró que el “timing preciso” del lanzamiento se discutiría en el marco de la revisión actual, por lo que se espera que el tema sea parte de las conversaciones en Buenos Aires.
Lo que está en juego
La segunda revisión del programa es clave para el Gobierno de Milei, que busca mantener el financiamiento del FMI y sostener la credibilidad de su plan económico. El resultado de las reuniones definirá no solo el desembolso de USD 1.000 millones, sino también la renegociación de metas futuras en materia de reservas y estadísticas oficiales.
