El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán se encuentra “muy por delante de lo previsto” y que las capacidades militares de Teherán fueron “seriamente debilitadas”. Según el mandatario, la guerra está “prácticamente terminada”, en medio de una escalada militar que sacudió al Medio Oriente durante las últimas semanas.
Las declaraciones se conocieron poco después de una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, con quien analizó la evolución del enfrentamiento y la situación internacional.
El inicio del conflicto
La confrontación comenzó a fines de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra objetivos militares y nucleares en territorio iraní. La operación tuvo como objetivo neutralizar el programa de misiles y las capacidades estratégicas de Irán.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar: misiles y drones fueron dirigidos contra posiciones israelíes y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, intensificando la tensión regional.
Trump: “Irán perdió gran parte de su infraestructura militar”
En una entrevista reciente, Trump aseguró que las fuerzas iraníes ya no cuentan con capacidad significativa para sostener la confrontación. Según el mandatario, Irán habría perdido buena parte de su fuerza aérea y gran parte de su arsenal de drones y misiles. “Creo que la guerra está prácticamente terminada”, sostuvo, al tiempo que destacó que la ofensiva cumplió con los objetivos planteados por Washington y sus aliados.
La llamada con Putin
El mismo día de sus declaraciones, Trump mantuvo una conversación de cerca de una hora con Vladimir Putin. De acuerdo con el Kremlin, el diálogo fue “franco y constructivo”. El líder ruso propuso explorar una salida política y diplomática que permita poner fin rápidamente a la guerra en Medio Oriente.
Putin presentó varias ideas para impulsar negociaciones que reduzcan las tensiones y eviten una escalada regional. Ambos mandatarios coincidieron en que la estabilidad en Medio Oriente es clave para el equilibrio geopolítico y económico global.
Impacto internacional y económico
El conflicto generó fuertes repercusiones en el sistema internacional. Analistas advierten que los ataques y contraataques han despertado preocupación por una posible expansión hacia otros países del Golfo.
En el plano económico, la incertidumbre geopolítica y los enfrentamientos cerca del estrecho de Ormuz —una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo— provocaron una fuerte suba en los precios del crudo, que rozaron los 120 dólares por barril. Las bolsas internacionales también sufrieron caídas significativas, reflejando el temor de los mercados ante un escenario de mayor inestabilidad.
Un escenario aún incierto
Aunque Trump transmitió un mensaje de control y avance militar, especialistas internacionales advierten que la situación sigue siendo volátil. Irán continúa reorganizando su liderazgo político y militar tras los ataques sufridos, mientras que las potencias globales buscan evitar que la crisis derive en un enfrentamiento regional más amplio.
En este contexto, el diálogo entre Washington y Moscú podría convertirse en un factor clave para impulsar una salida diplomática. Sin embargo, la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente y la capacidad de Irán para recomponerse determinarán si el conflicto realmente se encamina hacia su final o si se trata apenas de una pausa en una crisis que aún mantiene múltiples frentes abiertos.
