Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio entraron en su fase decisiva, según confirmaron funcionarios de ambos países y mediadores internacionales. Sin embargo, el proceso quedó envuelto en una nueva controversia luego de que el presidente estadounidense Donald Trump acusara a Teherán de “mentir” y difundir una versión distorsionada del pacto.
A pesar del cruce público, fuentes diplomáticas de Washington y Teherán coinciden en que el entendimiento “nunca estuvo tan cerca”, y que podría firmarse en los próximos días en territorio europeo.
La polémica por el borrador filtrado por Irán
El conflicto estalló cuando medios estatales iraníes publicaron un supuesto borrador del acuerdo que incluía puntos inaceptables para la Casa Blanca:
- continuidad del enriquecimiento de uranio,
- mantenimiento del control militar sobre el Estrecho de Ormuz,
- y desbloqueo inmediato de USD 24.000 millones en activos congelados.
Trump reaccionó con dureza:
“Los términos que Irán filtró NO tienen nada que ver con lo acordado”, escribió en Truth Social. “Gente muy deshonrosa con la que tratar”.
Sin embargo, el propio mandatario insinuó que el acuerdo sigue encaminado, al compartir una declaración del canciller iraní Abbas Araqchi afirmando que el entendimiento “nunca estuvo más cerca”.
Estados Unidos estima un 80–85% de probabilidad de acuerdo
Un alto funcionario estadounidense aseguró que la probabilidad de firmar el pacto en los próximos días es de “entre el 80 y el 85%”.
Según explicó:
- Irán aceptó detallar cómo eliminaría su uranio enriquecido,
- Washington considera que el control iraní sobre Ormuz se debilitó,
- y el acuerdo incluiría un componente regional que abarca a Líbano, Israel y los países del Golfo.
El funcionario remarcó que el pacto implicaría:
- desmantelamiento total del programa nuclear iraní,
- entrega del material nuclear,
- y alivio significativo de sanciones solo después de verificarse el cumplimiento.
La versión de Irán: “Nunca estuvimos tan cerca”
Teherán respondió a las críticas de Trump intentando bajar la tensión. El canciller Araqchi afirmó:
“El memorando de Islamabad nunca ha estado tan cerca”.
Pidió evitar especulaciones sobre el contenido del documento y sostuvo que las negociaciones avanzan “de manera constructiva”.
La agencia Mehr había difundido un borrador de 14 puntos que incluía:
- derecho al enriquecimiento,
- control sobre Ormuz,
- y liberación inmediata de fondos congelados.
Washington negó categóricamente esa versión.
El componente regional: Líbano, Israel y el Golfo
Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es la inclusión de Líbano, donde Israel mantiene ataques contra Hezbolá, aliado de Irán. Según funcionarios estadounidenses, el pacto:
- involucra a Irán,
- a Israel,
- a los países del Golfo,
- y busca frenar la escalada en la frontera libanesa.
La reanudación de hostilidades esta semana —tras misiles iraníes lanzados contra Israel en represalia por ataques en Líbano— volvió a tensar el proceso.
Trump, bajo presión para cerrar la guerra
Trump ha anunciado públicamente 39 veces que un acuerdo estaba cerca, según un recuento de CNN. La prolongación del conflicto y la presión internacional por una salida diplomática aumentan la urgencia de la Casa Blanca.
El presidente dijo el jueves que el pacto podría firmarse “este fin de semana”, aunque funcionarios admiten que aún no hay fecha ni sede confirmada.
Un acuerdo inminente, pero con versiones irreconciliables
Mientras Washington y Teherán aseguran que el entendimiento está a punto de concretarse, las versiones sobre su contenido siguen siendo diametralmente opuestas.
Para Estados Unidos:
- no habrá liberación de fondos sin cumplimiento,
- el programa nuclear será desmantelado,
- Ormuz permanecerá abierto,
- e Irán no financiará grupos armados.
Para Irán:
- el derecho al enriquecimiento es innegociable,
- Ormuz seguirá bajo control iraní,
- y los fondos congelados deben liberarse.
El desenlace podría conocerse en cuestión de días, pero el choque discursivo anticipa que la firma —si llega— será apenas el comienzo de una negociación mucho más profunda.
