El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) anunció este martes 10 de marzo la destrucción de “varios buques de guerra iraníes, incluidos 16 minadores”, en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz. La operación, según el comunicado oficial, busca “socavar la capacidad del régimen iraní para proyectar poder en el mar y hostigar al transporte marítimo internacional”.
La acción militar se inscribe en un escenario de creciente tensión en Medio Oriente, donde la libertad de navegación en aguas consideradas vitales para la seguridad energética global se ha convertido en un punto neurálgico de disputa. “Durante años, las fuerzas iraníes han amenazado la libertad de navegación en aguas esenciales para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos, la región y el mundo”, subrayó CENTCOM en su declaración.
La posición de Washington
Horas antes del anuncio oficial, el presidente Donald Trump había adelantado la ofensiva, aunque con un número menor de embarcaciones destruidas. “Me complace informar de que, en las últimas horas, hemos atacado y destruido por completo diez buques o embarcaciones minadores inactivos. ¡Y seguirán otros!”, declaró el mandatario, anticipando que la cifra aumentaría.
Días atrás, Trump había advertido a Irán sobre “consecuencias militares” si se atrevían a colocar minas en el estrecho de Ormuz. “Si Irán ha puesto minas en el estrecho de Ormuz, y no tenemos informaciones de que lo hayan hecho, queremos que se retiren inmediatamente. Si, por alguna razón, colocan minas y no las retiran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán de un nivel nunca antes visto”, afirmó.
El presidente agregó que, en caso de que Teherán retire cualquier artefacto colocado, ello sería “un paso gigantesco en la dirección correcta”.
El mensaje de Israel
La ofensiva estadounidense recibió respaldo político desde Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu dirigió un mensaje directo al pueblo iraní, en el que planteó la coyuntura como una “guerra histórica por la libertad”. “Esta es una oportunidad única en la vida para que eliminen el régimen del ayatolá y alcancen su libertad”, expresó.
Netanyahu definió a su gobierno y al estadounidense como “los mejores aliados” de los iraníes, asegurando respetar “plenamente su soberanía, cultura y patrimonio”. El líder israelí prometió que “seguiremos golpeando con fuerza creciente a los tiranos que los han aterrorizado durante décadas” y adelantó que “en los próximos días crearemos las condiciones para que puedan tomar las riendas de su destino”.
Un estrecho bajo presión
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo mundial transportado por mar, se ha convertido en un punto crítico de la geopolítica energética. La presencia de minas o la amenaza de bloqueos por parte de Irán representan un riesgo inmediato para el comercio internacional y para la estabilidad de los mercados.
La ofensiva de Estados Unidos, sumada al respaldo político de Israel, marca un nuevo capítulo en la escalada de tensiones con Teherán. El desenlace de esta crisis podría redefinir el equilibrio de poder en la región y tendrá consecuencias directas sobre la seguridad marítima global.
