Un nuevo capítulo de tensión sacude a la dirigencia del fútbol mundial. Una investigación publicada por The New York Times reveló que la FIFA mantiene bajo estricta reserva, desde hace más de un año, una denuncia ética que involucra al presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, por el presunto desvío de cinco millones de dólares.

La información, confirmada por tres fuentes con acceso directo al expediente, expone un posible caso de apropiación indebida de fondos recuperados tras el histórico escándalo de corrupción conocido como “FIFA Gate”, que en la última década provocó la caída de la cúpula dirigencial sudamericana.

La acusación: fondos recuperados bajo sospecha

Según la denuncia presentada ante el Comité de Ética de la FIFA, Domínguez —junto a otro alto funcionario de la Conmebol— habría recibido más de USD 5 millones provenientes de los activos que la confederación logró recuperar en tribunales estadounidenses tras las causas por sobornos y lavado que involucraron a exdirigentes de la región.

El señalamiento apunta a que parte de ese dinero, que debía reintegrarse a las arcas institucionales, habría sido desviado en beneficio de los dirigentes mencionados. Las fuentes citadas por el periódico estadounidense sostienen que la presentación fue formalizada hace más de un año, pero nunca se hizo pública.

Silencio y hermetismo en FIFA y Conmebol

La revelación generó un fuerte impacto político debido al peso que Domínguez tiene dentro de la estructura global del fútbol. Sin embargo, las organizaciones involucradas optaron por el silencio:

  • Conmebol afirmó al NYT que “desconocía por completo” la existencia de una denuncia ética contra su presidente.
  • FIFA evitó responder a los reiterados pedidos de comentarios del equipo periodístico.
  • Alejandro Domínguez no contestó ninguna de las consultas enviadas por el diario.

El hermetismo alimenta las sospechas sobre un posible intento de minimizar o dilatar el tratamiento del caso dentro de los órganos disciplinarios del organismo con sede en Zúrich.

Un nuevo golpe a la credibilidad institucional

La denuncia reabre viejas heridas en el fútbol sudamericano, todavía marcado por las consecuencias del FIFA Gate, que derivó en múltiples condenas por corrupción, lavado de dinero y sobornos a dirigentes de la región.

La posibilidad de que fondos recuperados tras aquel escándalo hayan sido nuevamente objeto de irregularidades instala un escenario de profunda incertidumbre institucional y vuelve a poner en cuestión los mecanismos de control y transparencia dentro de la FIFA y la Conmebol.

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