Un incendio registrado a bordo del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford (CVN-78) encendió las alarmas de la Armada estadounidense mientras la nave operaba en el Mar Rojo. El siniestro dejó dos marineros heridos y obligó a activar los protocolos de emergencia en una de las embarcaciones militares más avanzadas del mundo.

El incidente

Según el reporte oficial, el fuego se inició en un compartimento técnico interno, identificado preliminarmente como la lavandería principal del navío. La Armada aclaró que el hecho fue “accidental” y no guarda relación con el conflicto bélico en Medio Oriente. Los equipos de control de daños actuaron de inmediato y lograron contener las llamas sin necesidad de evacuar secciones críticas ni suspender operaciones aéreas por un período prolongado.

Estado del buque y de la tripulación

El Comando de Operaciones del ejército estadounidense informó que los dos marineros heridos se encuentran estables y reciben tratamiento médico por lesiones que no ponen en riesgo sus vidas. Asimismo, se confirmó que “no hay daños en el sistema de propulsión del buque”, que continúa plenamente operativo.

Investigación en curso

Expertos técnicos abrieron una investigación para determinar las causas exactas del incendio. Entre las hipótesis preliminares figuran fallas eléctricas en equipos auxiliares, sobrecalentamiento de maquinaria, problemas en sistemas de combustible o lubricación, e incluso un error humano durante labores de mantenimiento.

Un portaaviones estratégico

El USS Gerald R. Ford es el portaaviones más moderno de la flota estadounidense y lidera grupos de combate aeronavales en operaciones de seguridad marítima. Su despliegue en el Mar Rojo y el Golfo Pérsico permite a Estados Unidos proyectar poder militar de manera autónoma, lanzando operaciones contra objetivos a miles de kilómetros tierra adentro.

Voceros navales destacaron la rapidez y profesionalismo de la tripulación al aplicar los procedimientos estándar de control de daños, incluyendo el sellado de compartimentos, ventilación forzada y uso de sistemas automáticos de supresión de fuego.

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