La Misión de Determinación de los Hechos de la ONU alertó desde Ginebra que, pese al cambio de gobierno en Venezuela, las estructuras represivas creadas durante la gestión de Nicolás Maduro permanecen intactas. Los expertos María Eloísa Quintero y Alex Neve señalaron que las nuevas detenciones políticas y la falta de rendición de cuentas ponen en duda la posibilidad de una reforma real en materia de derechos humanos.

Persistencia del aparato represivo

Según el informe, entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 se registraron al menos 222 detenciones arbitrarias, incluidas 87 desde la captura de Maduro por Estados Unidos el 3 de enero. La misión advirtió que altos funcionarios y militares previamente identificados como responsables de crímenes de lesa humanidad continúan ocupando cargos de poder. “No puede decirse que Venezuela se encamine hacia una reforma mientras ese aparato represivo no sea desmantelado”, afirmó Quintero.

La polémica Ley de Amnistía

El nuevo gobierno de Delcy Rodríguez aprobó el 20 de febrero una Ley de Amnistía que permitió algunas excarcelaciones. Sin embargo, la ONU cuestionó que la norma carece de mecanismos de verdad, reparación y rendición de cuentas, y que fue sancionada sin consulta pública. Los expertos subrayaron que la amnistía no puede beneficiar a responsables de crímenes de lesa humanidad, sino únicamente a las víctimas.

Colectivos armados y hostigamiento

La misión también expresó preocupación por la continua movilización de colectivos civiles armados y el hostigamiento contra opositores y periodistas. “La cultura del miedo persiste”, señaló Neve, quien instó al gobierno venezolano a cooperar plenamente con la misión y permitir su acceso sin restricciones al país.

Un momento crucial para las víctimas

Más de 8,7 millones de venezolanos viven fuera del país, muchos como refugiados. En los últimos meses, cientos de excarcelados se acercaron a la misión para prestar testimonio, alentados por un contexto que consideran más seguro. Los expertos remarcaron que identificar patrones, actores e instituciones responsables es clave para construir una hoja de ruta hacia la reforma institucional.

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