En los últimos tres meses, miles de barcos pesqueros chinos se congregaron en el Mar de China Oriental formando alineaciones geométricas de gran extensión, en un fenómeno que desconcierta a expertos marítimos y militares. Las maniobras, registradas en tres oportunidades, no tuvieron como objetivo la pesca y podrían anticipar tensiones regionales.
Formaciones inéditas
El primer episodio ocurrió entre el 23 y el 27 de diciembre, cuando alrededor de 2.000 embarcaciones se alinearon en dos “L” invertidas paralelas de unos 400 kilómetros de largo. El segundo se produjo entre el 10 y el 13 de enero, y el tercero la semana pasada, con unas 1.200 naves dispuestas en dos líneas paralelas más al este. En todos los casos, los barcos permanecieron inmóviles durante unas 30 horas, incluso bajo condiciones de viento casi huracanado, para luego dispersarse de manera repentina.
Jason Wang, director de operaciones de la empresa ingeniSPACE, detectó el patrón al monitorear sistemas de identificación automática (AIS). “En la naturaleza rara vez se ven líneas rectas. Ver más de mil barcos en formación es algo inusual”, señaló.
Magnitud nunca antes vista
Los especialistas coinciden en que se trata de una concentración de magnitud inédita. La primera formación se ubicó a unos 300 kilómetros al noreste de Taiwán, una zona de alta sensibilidad geopolítica. Además, se comprobó que cientos de embarcaciones participaron en más de una de las congregaciones, lo que refuerza la hipótesis de una acción coordinada.
Debate sobre las motivaciones
La flota pesquera china opera habitualmente en el Mar Amarillo, el Mar de China Oriental y el Mar de China Meridional, en competencia con pescadores de Japón, Corea del Sur, Taiwán, Vietnam y Filipinas. Sin embargo, los expertos descartan que las concentraciones recientes hayan tenido fines de pesca. El debate se centra en si se trata de ejercicios de logística, maniobras de disuasión o ensayos de control territorial.
Un posible anticipo de crisis
Aunque no existe una explicación oficial, la reiteración de estas formaciones en un lapso tan corto genera preocupación sobre una posible crisis regional. La presencia masiva y organizada de barcos pesqueros, en áreas estratégicas y con patrones geométricos, es interpretada como un mensaje político y militar en un contexto de creciente tensión en el Indo-Pacífico.
