El comercio exterior de Estados Unidos sorprendió en enero con una mejora significativa en su balanza. El déficit se redujo más de un 25% respecto del mes anterior, alcanzando los 54.500 millones de dólares, muy por debajo de los 66.000 millones previstos por los analistas consultados por Bloomberg. El dato marca un alivio en un contexto de incertidumbre global y de tensiones derivadas de la política arancelaria de la administración Trump.
Exportaciones en alza, importaciones en baja
Las exportaciones crecieron un 5,5% en enero, impulsadas por envíos de oro no monetario y otros metales preciosos, además de computadoras y aeronaves. En paralelo, las importaciones retrocedieron un 0,7%, principalmente por una caída en productos farmacéuticos. Este doble movimiento explica la mejora en la balanza comercial, que se produce tras un año marcado por fuertes oscilaciones mensuales debido a los anuncios arancelarios del gobierno.
Aunque las tasas se mantuvieron sin cambios en enero, la dinámica se vio alterada semanas después, cuando la Corte Suprema anuló gran parte de los aranceles impuestos por Trump. El presidente respondió reimponiéndolos mediante otras facultades, lo que mantiene la incertidumbre sobre la política comercial futura.
Contexto internacional y riesgos
Bloomberg Economics advirtió que una de las incógnitas para 2026 será si los minoristas estadounidenses repondrán inventarios mediante mayores importaciones o si se inclinarán por la producción nacional. A ello se suma el impacto potencial de la guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, que podría afectar el transporte marítimo y el comercio con países de Medio Oriente.
La Agencia Internacional de Energía también alertó sobre los riesgos que la escalada bélica representa para los flujos energéticos globales, lo que podría repercutir en los costos logísticos y en la estabilidad de los mercados.
Implicancias para el crecimiento
Los últimos datos comerciales serán clave para ajustar las proyecciones del producto interno bruto del primer trimestre. Antes de conocerse las cifras, el modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta estimaba que las exportaciones netas restarían medio punto porcentual al crecimiento. En el cuarto trimestre, su aporte había sido marginal.
En términos ajustados por inflación, el déficit comercial de bienes se redujo a 83.900 millones de dólares en enero, lo que mejora la medición del PIB real. Sin embargo, los analistas advierten que la volatilidad de los flujos comerciales y la incertidumbre internacional podrían limitar la sostenibilidad de esta tendencia.
