La NASA dio a conocer oficialmente la etapa central del Space Launch System (SLS), el componente considerado como el “corazón” del lanzador que será utilizado en la misión Artemis III, parte del programa que busca consolidar el regreso tripulado de Estados Unidos a la Luna.

El corazón del cohete

La estructura será el empuje principal durante el despegue y alojará los sistemas fundamentales de propulsión, navegación y control. Con capacidad para almacenar enormes cantidades de hidrógeno y oxígeno líquidos, alimentará los motores durante los primeros minutos críticos del lanzamiento.

“La etapa central del SLS representa años de innovación, ingeniería y colaboración. Es una pieza clave para hacer posible Artemis III y avanzar en nuestra presencia sostenida en la Luna”, destacó Lori Glaze, directora de Ciencias Planetarias de la NASA.

Un desafío estratégico

Artemis III no contempla aún el alunizaje, pero será la misión más compleja hasta la fecha. Su objetivo será ensayar en órbita terrestre el acoplamiento entre la cápsula Orion y las naves comerciales, paso fundamental para futuras operaciones lunares.

Glaze subrayó que el programa Artemis apunta más allá de la Luna: “No se trata solo de volver, sino de construir las capacidades necesarias para futuras misiones a Marte y más allá”.

El imponente SLS

Con una altura de 65 metros, equivalente a un edificio de 20 pisos, la etapa central del SLS es una de las más grandes y potentes jamás construidas. Está equipada con cuatro motores principales reutilizados de los antiguos transbordadores espaciales, capaces de generar un empuje extraordinario para superar la gravedad terrestre.

El traslado de la estructura hacia el Centro Espacial Kennedy, en Florida, se realizó mediante transportadores especializados y una barcaza, en un operativo que en sí mismo fue un espectáculo tecnológico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *