Un avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana protagonizó este viernes un accidente devastador al intentar aterrizar en el Aeropuerto Internacional de La Paz. La aeronave, que transportaba remesas de dinero del Banco Central de Bolivia, perdió un ala al golpear la pista y se desplazó violentamente hacia una avenida lindera, arrasando con vehículos y dejando un saldo provisorio de al menos 20 muertos y decenas de heridos.

El accidente

El hecho ocurrió alrededor de las 18:00 horas locales. Según los informes preliminares, el aparato se salió de la pista y recorrió más de 700 metros sobre una vía de tránsito paralela al aeropuerto, embistiendo automóviles y camiones en su trayecto. “Son alrededor de 20 fallecidos, tal vez algo más”, confirmó el coronel René Tambo, director de la División de Homicidios de la Policía, desde el lugar del siniestro.

El Hospital del Norte de El Alto informó el ingreso de diez heridos, ocho de ellos en estado crítico. Las imágenes del lugar mostraban un escenario de destrucción que, según testigos, parecía sacado de una película de catástrofe.

Vecinos tras los billetes esparcidos

El accidente adquirió un cariz extraordinario al conocerse que el Hércules transportaba dinero del Banco Central. Tras el impacto, parte de la carga quedó esparcida en el asfalto, lo que atrajo a cientos de vecinos de El Alto que intentaron recolectar billetes en medio del caos.

La situación generó un grave riesgo, ya que el fuselaje permanecía inestable y había combustible derramado. Las fuerzas de seguridad debieron intervenir con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y resguardar los valores del Estado, aunque se reportaron focos de tensión y descontrol que complicaron las tareas de rescate.

Repercusiones inmediatas

El titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), José Antonio Fanola, confirmó que el avión se salió de la pista durante la maniobra de aterrizaje. Como medida de seguridad, se suspendieron todos los vuelos desde y hacia La Paz para facilitar las operaciones de emergencia y el peritaje técnico.

El gobierno nacional y departamental coordina acciones para asistir a los damnificados y asegurar el perímetro del siniestro. Las investigaciones buscan determinar las causas exactas del accidente y evaluar posibles fallas mecánicas o humanas.

Una tragedia con múltiples dimensiones

El episodio enluta a Bolivia por la pérdida de vidas humanas y expone la vulnerabilidad de operaciones aéreas en zonas urbanas próximas a terminales internacionales. Al mismo tiempo, la reacción social ante la presencia de dinero en el avión revela la complejidad de gestionar emergencias en contextos de crisis.

La magnitud del desastre plantea interrogantes sobre la seguridad aérea, la logística de transporte de valores y la capacidad de respuesta institucional frente a hechos de alto impacto.

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