La agenda pública argentina se vio sacudida en las últimas horas por tres hechos de alto impacto: el avance de las investigaciones por corrupción en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), las polémicas que envuelven al jefe de Gabinete Manuel Adorni y el tiroteo escolar ocurrido en la localidad santafesina de San Cristóbal. El periodista Marcelo Longobardi analizó estos temas en su programa por NetTV y Radio Perfil, destacando la gravedad institucional y social que representan.
El caso Adorni: propiedades, vuelos y préstamos irregulares
Manuel Adorni enfrenta cuestionamientos por la compra de un departamento en el barrio de Caballito, registrado por US$ 230.000, aunque el mercado lo valuaría en casi el doble. Según los registros, el 87% de la operación se financió mediante un préstamo hipotecario no bancario otorgado por dos mujeres jubiladas, quienes al ser consultadas por la prensa negaron conocer al funcionario.
El episodio se suma a otras controversias recientes: el viaje de su esposa en un avión oficial a Nueva York y las inconsistencias en torno a un vuelo privado a Punta del Este. Para Longobardi, el caso reviste especial gravedad porque Adorni se había posicionado como un férreo defensor de la transparencia y crítico de la corrupción. “La corrupción es corrupción, más allá de la magnitud”, señaló el periodista, subrayando la contradicción entre el discurso y las prácticas atribuidas al funcionario.
Escándalo en la AFA: procesamientos y embargos
En paralelo, la justicia federal procesó y embargó al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y al dirigente Pablo Toviggino por apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social. El juez Diego Amarante fijó un embargo de 350 millones de pesos y prohibió la salida del país de ambos dirigentes.
El caso, conocido como “AFAgate”, se agrava por la proximidad del Mundial y por la demora en definir qué juez intervendrá en otra investigación vinculada a la mansión de Pilar. La Cámara Federal de Casación Penal aún no resolvió la cuestión debido a una impugnación presentada contra la jueza Ángela Ledesma, lo que prolonga la incertidumbre en un proceso de alto impacto institucional.
Tiroteo escolar en Santa Fe: un patrón preocupante
El tercer hecho que conmocionó al país fue el tiroteo en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal. Un adolescente de 15 años ingresó con una escopeta oculta en una funda de guitarra y disparó contra sus compañeros, provocando la muerte de Ian Cabrera Núñez, de 13 años, e hiriendo a otros estudiantes.
El atacante, que atravesaba un complejo contexto familiar y habría sido víctima de bullying, no será juzgado bajo el nuevo régimen penal juvenil, que entrará en vigencia en septiembre. Longobardi identificó tres factores comunes en episodios similares ocurridos en otros países: situaciones familiares críticas, antecedentes de acoso escolar y acceso a armas de fuego.
Aunque Argentina registra menos de diez casos fatales de este tipo desde 1983, la frecuencia de amenazas y episodios violentos aumentó desde la pandemia de Covid-19. En Estados Unidos, en cambio, se concentra entre el 80% y el 90% de los tiroteos escolares del mundo, con decenas de incidentes cada año.
Una agenda marcada por la tensión
Los tres hechos reflejan distintos planos de la crisis argentina: la corrupción en instituciones clave, la fragilidad de la transparencia en la gestión pública y la emergencia de fenómenos sociales que ponen en riesgo la seguridad escolar. Para Longobardi, la agenda pública no sustituye temas, sino que los complementa: “Es válido ocuparse del fallo de YPF y también del caso Adorni. La televisión obedece al interés del público, y hay que contar todo”.
