Silvia Labayru, sobreviviente de la última dictadura argentina y protagonista del libro La llamada, denunció que Estados Unidos le prohibió el ingreso al país sin brindar explicaciones. La mujer de 69 años fue retirada de un vuelo de Volaris con destino a San Antonio, Texas, cuando la aeronave ya se encontraba en movimiento en la pista del aeropuerto de Ciudad de México.
Según relató, tres hombres subieron a la cabina y le ordenaron descender de inmediato: “Me dijeron que eran órdenes de Estados Unidos. ‘No puede viajar, no hay explicación’”. Labayru contaba con pasaporte español y visado vigente, y había ingresado en otras oportunidades a territorio estadounidense sin inconvenientes, incluso en 2022 y 2024.
Falta de información y estado de indefensión
Tras ser obligada a bajar del avión, la sobreviviente intentó obtener documentación formal en el mostrador de la aerolínea, pero no recibió respuestas. “Se negaron a entregarme por escrito el motivo de la denegación de embarque o el acta de inadmisión, dejándome en total estado de indefensión legal”, afirmó.
Desde Volaris confirmaron que la decisión respondió a una orden de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), aunque señalaron que no disponen de detalles adicionales. El consulado de España en México le recomendó iniciar gestiones ante las autoridades estadounidenses para conocer las razones de la medida.
Una historia marcada por la dictadura
Labayru fue secuestrada en 1976, cuando tenía 19 años y estaba embarazada de cinco meses. Militante de Montoneros, fue trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), uno de los principales centros clandestinos de detención y exterminio del terrorismo de Estado. Allí dio a luz en cautiverio, sufrió torturas y abusos, y posteriormente se exilió en España. Su historia fue reconstruida en La llamada, libro de la periodista Leila Guerriero que tuvo repercusión internacional.
Sospechas de persecución política
La sobreviviente expresó su preocupación por el trasfondo de la decisión: “Si me niegan la entrada por el libro, es porque no lo leyeron. Ni soy peligrosa ni soy militante. Eso ocurrió hace más de 50 años”. Y agregó: “Esto ha sido una persecución política, macartismo puro y duro”.
Un caso que abre interrogantes
El episodio genera inquietud en torno a la política migratoria estadounidense y a la falta de transparencia en la comunicación de decisiones que afectan a ciudadanos con documentación en regla. Labayru permanece en Ciudad de México a la espera de regresar a la Argentina, mientras busca respuestas sobre un hecho que considera arbitrario y discriminatorio.
