El debate por la reforma laboral que aguarda aprobación definitiva sumó críticas desde el sector bancario de Córdoba. El secretario general de la Asociación Bancaria local, Ezequiel Morcillo, advirtió que la implementación del banco de horas podría extender la jornada laboral hasta 12 horas, generando incertidumbre en la organización cotidiana de los trabajadores y debilitando derechos sindicales.
Críticas al esquema de jornada extendida
En declaraciones a Punto a Punto Radio, Morcillo sostuvo que el banco de horas permitiría jornadas de 10 o 12 horas, aun respetando el tope legal de 48 horas semanales. “El problema radica en la distribución de la jornada y en los mecanismos de control. Supongamos que se tomen en cuenta los topes, los trabajadores pierden su soberanía”, afirmó.
El dirigente enfatizó que el impacto no sería solo laboral, sino también familiar. “Sobre todo afecta más a las compañeras mujeres, que son quienes se hacen cargo de las tareas de cuidado. No van a poder saber si tendrán tiempo de ir a buscar a sus hijos al colegio”, señaló.
Morcillo cuestionó además la viabilidad de un esquema de cuatro jornadas de 12 horas: “Si trabajaste 12, descansás 8. ¿Y qué te quedan? Dos horas para tu desarrollo personal. No hay posibilidad de vivir con esa forma”.
Servicios esenciales y derecho a huelga
Otro de los puntos objetados es la inclusión de la actividad bancaria dentro de los servicios esenciales, lo que implicaría mayores exigencias de prestación mínima durante medidas de fuerza. Según Morcillo, esa disposición limitaría la capacidad de movilización del sector.
“Eso afecta no solo limitando el poder de huelga, el poder de fuego que uno tiene para defender al trabajador”, expresó. Recordó que en conflictos anteriores “cuando había una medida salían todos los compañeros, no quedaba nadie en el banco”, tanto en la banca pública como en la privada. Con el nuevo esquema, advirtió, debería garantizarse una atención mínima que reduciría el impacto de los reclamos.
Debate sobre modernización laboral
El dirigente rechazó que la reforma represente una modernización del sistema laboral. “Está lejísimo de ser moderno, como lo quieren vender”, afirmó. Y comparó: “Moderno es lo que hace España planteando trabajar 6 horas por día o 4 días a la semana, porque aumenta la productividad”.
Finalmente, Morcillo sostuvo que la iniciativa generará mayor precarización y afectará tanto a trabajadores formales como informales. “Lo único que genera es más gente en ese limbo de que no tiene derecho”, concluyó.
