El proyecto de reforma electoral impulsado por el Ejecutivo de Javier Milei ingresó este miércoles al Congreso y desató una inmediata ola de cuestionamientos por parte de legisladores de distintos espacios opositores. La iniciativa, que contempla la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la incorporación de la denominada “Ficha Limpia”, será debatida en el Senado, donde las miradas se concentran en la legisladora libertaria Patricia Bullrich.

Reacciones opositoras con tono irónico y frontal

La diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, ironizó sobre la propuesta: “Ficha Limpia en el gobierno de Milei… Se me arrugan los dientes de la risa. Tienen la cara de cemento”. Su comentario reflejó el rechazo a la incorporación de un mecanismo que impediría la candidatura de personas condenadas en segunda instancia por delitos dolosos.

Desde Provincias Unidas, Pablo Juliano apuntó contra la eliminación de las PASO y recordó la figura de José Luis Espert: “Quieren eliminar las PASO para que los que tienen la lapicera pongan los candidatos”. Además, vinculó la iniciativa con escándalos que rodean a dirigentes oficialistas y acusó al gobierno de financiarse con “criptoestafas y aportes narco”.

El diputado de Unión por la Patria, Eduardo Valdés, fue categórico: “Sólo favorece los intereses de La Libertad Avanza y sus aliados”, mientras que su compañera Florencia Carignano calificó la reforma como “una bombita de humo” destinada a distraer la agenda pública antes del informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debe presentar el 29 de abril.

En la Coalición Cívica también se escucharon voces críticas. Hernán Reyes advirtió que “no son honestos” al mezclar la discusión sobre Ficha Limpia con la eliminación de las PASO, mientras que Maximiliano Ferraro calificó el proyecto como “una reforma extorsiva y tramposa”, diseñada a medida de las necesidades electorales del oficialismo.

Propuestas alternativas y debate abierto

El senador Jorge Capitanich, de Unión por la Patria, presentó un proyecto propio denominado “Integridad y Simplificación Electoral”, que busca modernizar el Código Electoral Nacional y reformar las PASO, proponiendo que sean voluntarias para el elector y con mayores exigencias para los partidos.

La postura del Gobierno

En su comunicado oficial, el Ejecutivo defendió la iniciativa señalando que busca “corregir un sistema viciado de raíz para que la política cueste menos, sea más transparente y represente a quienes dice representar”. Sobre la eliminación de las PASO, argumentó que las primarias deben volver a ser un asunto interno de los partidos y no del Estado.

Respecto a Ficha Limpia, el Gobierno sostuvo que “no es una idea radical, sino la decencia mínima que se le pide a una democracia”. Además, subrayó que la reforma apunta a transparentar el financiamiento de los partidos políticos, al advertir que “solo el 10% del dinero que financia campañas está registrado, mientras que el otro 90% es ‘plata negra’ proveniente muchas veces de actividades ilícitas”.

Un debate que promete tensión

La discusión parlamentaria se anticipa intensa. Mientras el oficialismo busca instalar la reforma como un paso hacia la transparencia y la austeridad política, la oposición denuncia que se trata de un mecanismo para fortalecer a La Libertad Avanza y condicionar la competencia electoral. El Senado será el escenario donde se definirá si la iniciativa avanza o se frena en medio de un clima de alta confrontación política.

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