El ciudadano ruso Konstantin Rudnev, detenido desde marzo de 2025 y señalado como líder de una organización investigada por delitos de trata de personas y reducción a la servidumbre en San Carlos de Bariloche, solicitó su sobreseimiento. La Justicia rechazó el pedido y recordó que la Fiscalía aún cuenta con plazo hasta abril para sumar pruebas y eventualmente requerir la elevación a juicio.
La defensa y el estado de salud del acusado
El abogado defensor, Carlos Broitman, argumentó que Rudnev atraviesa un delicado estado de salud, con una pérdida de aproximadamente 50 kilos desde su detención en el penal de máxima seguridad de Rawson. Por esa razón, había solicitado previamente prisión domiciliaria, pero el pedido fue denegado por falta de pruebas médicas oficiales.
El fiscal general Fernando Arrigo sostuvo que el acusado debía permanecer en un penal de máxima seguridad, mientras que el Tribunal de Revisión de General Roca consideró que los informes presentados eran de parte y no tenían respaldo pericial.
El juez federal Gustavo Villanueva rechazó ahora el sobreseimiento, señalando que el plazo de investigación aún está vigente y que la defensa podrá reiterar el pedido a partir del 4 de abril, cuando la Fiscalía defina si eleva la causa a juicio.
Denuncia de amedrentamiento
En paralelo, Broitman denunció haber sido víctima de “amedrentamiento” y “seguimiento” en su domicilio de Canning, provincia de Buenos Aires. Según relató, un hombre se presentó en el barrio privado haciéndose pasar por repartidor de Mercado Libre y realizó preguntas para confirmar su identidad. Luego se retiró en una camioneta junto a otras cuatro personas.
El abogado presentó un hábeas corpus preventivo y calificó el episodio como un hecho de “gravedad institucional”.
Antecedentes de Rudnev y el caso en Argentina
Rudnev fue condenado en Rusia a 11 años de prisión por delitos sexuales contra seguidoras de su organización Ashram Shambala, fundada en los años ochenta en Novosibirsk. Tras cumplir la pena, residió en Montenegro antes de instalarse en Argentina. Su defensa sostiene que aquel proceso estuvo motivado por persecución ideológica.
En Argentina, la causa se inició a partir de una denuncia en el hospital de Bariloche, donde médicos señalaron que una mujer embarazada de nacionalidad rusa habría sido sometida por la agrupación. Tras el nacimiento, integrantes de la organización habrían intentado alterar la partida de nacimiento para inscribir al niño como hijo de Rudnev.
Aunque la mujer luego declaró públicamente que “no había sido víctima”, el caso derivó en allanamientos y en la detención de Rudnev junto a varias mujeres en el aeropuerto de Bariloche, cuando intentaba viajar a Brasil.
La investigación busca determinar si existió una estructura destinada a captar y manipular mujeres bajo la fachada de cursos de yoga y espiritualidad. En total, 19 personas están imputadas, entre ellas Tamara Saburova, esposa de Rudnev.
