Manuel Adorni presentó este jueves por la noche su renuncia al cargo de director titular de YPF, puesto en el que representaba al Estado nacional. La decisión se produjo pocos días después de su salida de la Jefatura de Gabinete, en medio de la investigación judicial que lo tiene como imputado por presunto enriquecimiento ilícito.
La dimisión fue comunicada mediante una carta dirigida al presidente de YPF, Horacio Marín, y ahora deberá ser evaluada por los accionistas de la compañía, tal como establece el estatuto de la petrolera. Con este paso, Adorni se aparta de su último vínculo formal con el Estado, completando su retiro de la estructura gubernamental.
Críticas políticas y cuestionamientos por su permanencia en YPF
La continuidad de Adorni en el directorio había generado fuertes críticas en sectores de la oposición. El diputado nacional Esteban Paulón cuestionó públicamente su permanencia:
“Un funcionario investigado por presunto enriquecimiento ilícito, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública que se quede en una silla de YPF ganando millones de pesos por mes es un insulto a la ciudadanía argentina”.
El legislador agregó que mantenerlo en el cargo habría sido “otro mensaje de este Gobierno de que reproduce lo peor de la casta”.
La renuncia, en ese sentido, despeja uno de los focos de tensión política que se habían acumulado tras su salida del gabinete.
La investigación judicial: gastos con tarjetas y presunto ocultamiento de consumos
La renuncia se produce en paralelo al avance de la investigación encabezada por el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien indaga a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. Según el expediente, el exjefe de Gabinete habría gastado $139 millones con tarjetas de crédito durante su gestión, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026.
Los registros contables muestran que esos consumos superaban ampliamente su salario, que hasta fines de 2025 era de $3,5 millones mensuales, mientras que sus gastos rondaban entre $4 y $6 millones.
La investigación detectó además compras por $5,1 millones realizadas con tarjetas de crédito pertenecientes a dos empleados:
- Laura Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales.
- Luis Aluju, empleado de la Vocería Presidencial.
Según los investigadores, el uso de tarjetas de terceros habría tenido como objetivo ocultar el volumen real de los gastos, especialmente aquellos vinculados a tecnología para videojuegos.
Una declaración clave: el monitor gamer y el pago en efectivo
El pasado martes 30, ante el Tribunal Oral Federal N.º 7, Schiuma declaró como testigo y reconoció haber prestado su tarjeta a Adorni para comprar un monitor gamer Samsung Odyssey OLED G8, valuado en más de $2 millones, en agosto del año pasado. La funcionaria afirmó que el monto le fue devuelto en efectivo, un dato que los investigadores consideran relevante para reconstruir el flujo de fondos del exfuncionario.
Los próximos pasos judiciales
El fiscal Pollicita espera ahora el informe técnico definitivo de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), que analiza el patrimonio de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti.
Una vez recibido el informe, el fiscal solicitará al exvocero una justificación patrimonial. Si las explicaciones no resultan satisfactorias, Pollicita pedirá que Adorni sea citado a declaración indagatoria ante el juez federal Ariel Lijo.
Un cierre de ciclo político marcado por tensiones y sospechas
La renuncia al directorio de YPF marca el fin del vínculo institucional de Adorni con el Gobierno de Javier Milei. Su salida se produce en un contexto de creciente presión judicial, cuestionamientos políticos y un clima de desgaste personal que él mismo mencionó en su carta de renuncia a la Jefatura de Gabinete.
Con la desvinculación de YPF, el exfuncionario queda concentrado exclusivamente en su defensa judicial, mientras la causa por presunto enriquecimiento ilícito avanza hacia una etapa decisiva.
