A pocos días de cumplirse 32 años del atentado a la AMIA, el reclamo por justicia dejó de ser un gesto porteño para convertirse en un pronunciamiento federal sin precedentes. Más de 50 intendentes de 14 provincias viajaron a la sede de la mutual judía, en la calle Pasteur, para firmar una declaración conjunta que exige el fin de la impunidad, reivindica la memoria de las 85 víctimas y compromete acciones concretas contra el antisemitismo en todo el país.

El encuentro, organizado por el Vaad Hakehilot, marcó un hito institucional: por primera vez, jefes comunales de regiones tan diversas como la Patagonia, el Litoral, el Norte Grande y la zona central del país se reunieron en el edificio reconstruido de la AMIA para expresar que el atentado del 18 de julio de 1994 no fue un golpe contra una comunidad, sino un crimen que lastimó a la Argentina entera.

Un pacto federal para mantener viva la memoria

La declaración firmada por los intendentes establece compromisos concretos:

  • promover actividades de memoria y educación en cada municipio,
  • impulsar políticas de convivencia democrática,
  • combatir expresiones de antisemitismo, xenofobia y discriminación,
  • exigir una Justicia eficaz e independiente para avanzar en el esclarecimiento del atentado.

El documento fue presentado como un “escudo contra el olvido”, una herramienta para evitar que el paso del tiempo diluya la búsqueda de verdad y justicia.

Presencia política y un mensaje sin ambigüedades del Gobierno

El acto contó con la presencia de funcionarios nacionales. Ante la ausencia del flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, la Casa Rosada envió al ministro de Salud, Mario Lugones, quien transmitió la postura oficial:

“La impunidad no solo afecta a las víctimas y a sus familias. Hiere a toda la Argentina. Es tiempo de saldar esa deuda”.

El mensaje buscó reforzar la idea de que el atentado sigue siendo una deuda pendiente del Estado argentino, cuya resolución continúa siendo una prioridad institucional.

Jorge Macri: “Los discursos del odio reaparecen cuando se deterioran valores fundamentales”

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, actuó como anfitrión y destacó el carácter transversal del encuentro, que reunió a dirigentes de distintos partidos. Macri subrayó el rol histórico de la comunidad judía en Buenos Aires y advirtió:

“Los discursos del odio y la intolerancia reaparecen cuando en una sociedad se deterioran valores fundamentales como el respeto, el diálogo, la solidaridad y el bien común”.

Un homenaje cargado de simbolismo: 85 velas para 85 vidas

El momento más emotivo de la jornada llegó con el homenaje a las víctimas. El auditorio guardó un minuto de silencio y luego se encendieron 85 velas, una por cada persona asesinada en el atentado.

Los familiares Hugo Basiglio, Marina Degtiar y Marcelo Alguea participaron del encendido junto a autoridades de la AMIA y la DAIA, acompañados por una plegaria del Gran Rabino Eliahu Hamra.

La AMIA: “Intentaron destruirnos, pero atacaron a toda la Argentina”

Las autoridades de la mutual aprovecharon la presencia federal para enviar un mensaje contundente. El director ejecutivo, Daniel Pomerantz, recordó que el atentado buscó destruir a la institución, pero terminó siendo un ataque contra el país.

El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, agradeció el compromiso de los intendentes y los instó a convertirse en “embajadores de la memoria” en sus comunidades, para poner fin a más de tres décadas de impunidad.

El detrás de escena: cómo se gestó el pacto federal

El encuentro fue articulado por el Vaad Hakehilot, el área de la AMIA dedicada a fortalecer la vida comunitaria judía en el interior del país. La organización coordinó la llegada de intendentes bonaerenses, santafesinos, cordobeses, pampeanos, cuyanos y patagónicos, junto a presidentes de comunidades judías provinciales.

La declaración incluyó un punto clave: la exigencia de una Justicia independiente, condición que los firmantes consideran indispensable para sanar la herida abierta desde 1994.

Un símbolo para llevar a casa: la obra de Martín Ron

Cada intendente recibió una serigrafía original del artista Martín Ron, réplica a escala del mural “El muro de la memoria”, que cubre una de las paredes exteriores del edificio de Pasteur 633. El gesto buscó reforzar el compromiso de trasladar la memoria a cada territorio del país.

Una foto final que sintetiza 32 años de reclamo

La imagen de cierre reunió a intendentes de ciudades como Rosario, Córdoba, Santa Fe, Bahía Blanca y Resistencia, junto al embajador de Israel, Eyal Selá, y al representante argentino en Tel Aviv, Axel Wanisch.

La postal confirmó que, a 32 años del atentado, el reclamo por justicia sigue intacto, ahora con un respaldo federal que busca romper definitivamente las fronteras del silencio y la impunidad.

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