Dubái volvió a ser escenario de alarma y tensión en la noche del miércoles, cuando sus residentes recibieron al menos dos alertas de misiles. Un dron impactó contra un edificio en Creek Harbour, un moderno complejo de torres residenciales, provocando un incendio que fue rápidamente controlado por las autoridades locales. No se reportaron víctimas, aunque el episodio reforzó la sensación de vulnerabilidad en una ciudad considerada hasta hace poco un enclave seguro en Medio Oriente.
La ofensiva se enmarca en la intensificación de los ataques de Irán contra zonas estratégicas de Dubái y activos marítimos en el Golfo Pérsico, lo que disparó los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril. El Brent llegó a superar los 101,50 dólares en las primeras operaciones del jueves, acumulando un alza cercana al 60% en lo que va del año. Los analistas advierten que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría llevar el precio hacia los 105 dólares en un mes y hasta 164 dólares en caso de una paralización de tres meses, según estimaciones de Bloomberg Economics.
Impacto en la vida cotidiana y en el sistema financiero
La tensión se trasladó también al ámbito financiero. Bancos internacionales como Goldman Sachs y Citigroup recomendaron a su personal en Dubái mantenerse alejado de las oficinas, luego de que medios reportaran que el mando militar iraní declaró a las instituciones financieras como nuevos objetivos en la región. La mañana del jueves, las autoridades locales confirmaron otro incidente menor con un dron en Al Bada’a, cerca del centro de la ciudad, mientras Kuwait denunció ataques similares contra su aeropuerto internacional.
La guerra, iniciada el 28 de febrero tras bombardeos de Estados Unidos e Israel que acabaron con la vida del líder supremo Ali Jamenei, ha desatado una cadena de represalias de Teherán mediante misiles y drones. El conflicto no solo ha sacudido los mercados energéticos y financieros, sino que también ha provocado miles de cancelaciones de vuelos y ha interrumpido el comercio de fertilizantes y otros bienes esenciales.
Riesgos para el suministro energético global
La escalada bélica alcanzó a dos petroleros en aguas iraquíes y obligó a Omán a evacuar la terminal de exportación de Mina Al Fahal, un punto clave para el suministro mundial. La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos anunció un respaldo de reaseguro de 20.000 millones de dólares para garantizar la continuidad del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, mientras Washington evalúa medidas extraordinarias para reactivar la producción petrolera frente a la costa sur de California.
Posiciones políticas y diplomáticas
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, planteó que su país solo aceptaría un alto el fuego si recibe “garantías firmes contra futuras agresiones” y reparaciones. Según Bloomberg, Teherán transmitió a intermediarios regionales que Estados Unidos debe comprometerse a impedir futuros ataques, especialmente por parte de Israel, una exigencia que genera dudas sobre su viabilidad.
En paralelo, el presidente Donald Trump envió mensajes contradictorios sobre la duración del conflicto. Mientras aseguró que “prácticamente no queda nada por atacar” en Irán, también advirtió que sería imprudente poner fin a las hostilidades demasiado pronto. En un discurso en Kentucky, defendió la liberación masiva de reservas estratégicas de petróleo aprobada por la Agencia Internacional de Energía, aunque la medida no logró calmar la volatilidad de los mercados.
Escenarios de prolongación del conflicto
Funcionarios militares de Estados Unidos e Israel reconocen que la campaña podría extenderse durante semanas. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la ofensiva continuará “hasta lograr la victoria”. Sin embargo, expertos advierten que una prolongación excesiva podría tensar la relación entre Trump y el primer ministro Benjamin Netanyahu, pese a la aparente alineación de sus fuerzas armadas.
La violencia también se intensifica en Líbano, donde Israel ataca posiciones vinculadas a Hezbolá, la milicia respaldada por Irán. El panorama regional se torna cada vez más incierto, con un conflicto que amenaza con alterar de manera duradera el equilibrio energético y geopolítico mundial.
