En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, el presidente iraní Masoud Pezeshkian anunció por primera vez las condiciones que, según él, permitirían alcanzar un alto el fuego con Estados Unidos e Israel. El mandatario planteó tres demandas centrales: el reconocimiento de los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones.
«La única manera de poner fin a esta guerra, iniciada por el régimen sionista y Estados Unidos, es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones», expresó a través de su cuenta en X.
Fuentes diplomáticas señalaron que Teherán transmitió estas condiciones a intermediarios regionales y europeos, con especial énfasis en la necesidad de que Israel no vuelva a atacar territorio iraní una vez finalizado el conflicto. Pezeshkian también aseguró haber compartido el mensaje con líderes de Rusia y Pakistán.
La reacción internacional
Un alto funcionario estadounidense indicó que la ofensiva contra Irán continúa, aunque reconoció que existen canales de diálogo abiertos. El presidente Donald Trump sostuvo que “los posibles nuevos líderes iraníes indicaron su deseo de dialogar”, aunque sin plazos definidos.
Mientras tanto, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, pronunció su primer discurso tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, durante los ataques iniciales. “Les aseguro a todos que no dudaremos en vengar la sangre de sus mártires”, advirtió, y agregó que todas las bases estadounidenses en la región deben cerrarse de inmediato, bajo amenaza de represalias.
Un conflicto con desenlace incierto
Las condiciones planteadas por Irán marcan un punto de inflexión en la guerra que ya lleva 13 días. La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que el enfrentamiento se prolongue, mientras los mercados energéticos y financieros continúan reflejando el impacto de la crisis en el estrecho de Ormuz.
