En una entrevista televisiva, el embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, sostuvo que la inteligencia israelí habría tenido un papel central en la detección del lugar y el momento en que el líder supremo iraní, Ali Jamenei, se encontraba reunido con altos funcionarios del régimen. Aunque evitó dar detalles operativos, el diplomático reconoció que “hubo información clave” para llevar adelante la operación conjunta entre Estados Unidos e Israel.
Una operación bajo secreto
Sela, quien ocupa el cargo desde 2022, describió al régimen iraní como “teocrático dictatorial” y lo calificó como “una amenaza para el mundo”. Según su relato, la acción militar se enmarcó en un contexto de creciente tensión regional, con ataques de Irán contra poblaciones civiles en Israel y otros países del Golfo, y con la participación de grupos como Hizb Allah desde el Líbano.
El trasfondo argentino
El embajador también recordó la vinculación histórica de Irán con atentados perpetrados en la Argentina, como el ataque a la AMIA en 1994, y mencionó al nuevo comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Wahidi, señalado como uno de los responsables de aquel atentado. “El pueblo iraní no es nuestro enemigo”, subrayó, diferenciando entre la sociedad civil y el régimen que gobierna desde hace más de cuatro décadas.
Hipótesis sobre el futuro de Irán
Consultado sobre las posibilidades de un cambio político en Teherán, Sela sostuvo que la represión interna ha dejado miles de víctimas en las recientes protestas, pero que la población “busca libertades” y podría aspirar a un régimen democrático. “Siempre tuvimos y tendremos buenas relaciones con aquellos en Irán que quieren vivir en paz”, afirmó.
