El Gobierno argentino logró superar la primera prueba financiera del año al cancelar, el pasado viernes, un vencimiento de deuda con bonistas por u$s 4.300 millones. Sin embargo, la atención ahora se centra en los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en 2026 suman seis vencimientos, el primero de ellos previsto para el 1 de febrero, por un monto de u$s 826 millones.
Un calendario de pagos exigente
De acuerdo con cifras oficiales, en los próximos cinco años Argentina deberá afrontar alrededor de u$s 13.500 millones en concepto de intereses, lo que refleja la magnitud del desafío financiero. El cronograma de 2026 establece seis desembolsos al FMI:
- Febrero: u$s 826 millones
- Mayo: u$s 793 millones
- Agosto: u$s 820 millones
- Septiembre: u$s 796 millones
- Noviembre: u$s 815 millones
- Diciembre: u$s 341 millones
En total, los compromisos de capital e intereses para este año ascienden a u$s 4.400 millones, que el Ejecutivo busca cubrir mediante los desembolsos pendientes de un crédito de u$s 20.000 millones acordado en abril de 2025.
La misión del FMI y los DEG
En paralelo, se espera la llegada de una misión del FMI al país en los próximos días, cuya tarea será evaluar el cumplimiento de los objetivos del acuerdo vigente hasta fines de 2025, así como las reformas comprometidas. De obtener el visto bueno, el organismo podría liberar u$s 1.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), un alivio clave para el programa financiero.
No obstante, el vencimiento de febrero se producirá antes de la visita técnica, lo que obliga al Gobierno a recurrir a otras fuentes de financiamiento, entre ellas el último REPO por u$s 3.000 millones, destinado a reforzar la liquidez inmediata.
Perspectivas de deuda
La deuda total con el FMI se contabilizaba al 31 de diciembre de 2025 en u$s 57.100 millones. Según estimaciones privadas, si el país decidiera cancelar todos los vencimientos futuros sin recibir nuevos créditos, los intereses se mantendrían en torno a los u$s 13.500 millones. Sin embargo, la eventual aprobación de los más de u$s 5.000 millones restantes del crédito de 2025 ampliaría el volumen total de compromisos.
La consultora GMA advirtió que el perfil de vencimientos en dólares muestra una tendencia creciente: las obligaciones con privados y el FMI alcanzarían los u$s 9.000 millones en lo que resta de 2026, mientras que en 2027 la cifra se dispararía hasta u$s 23.000 millones, configurando un escenario de mayor presión financiera.
Reservas y política cambiaria
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) inició el año con un refuerzo en la acumulación de reservas. En la primera semana de enero de 2026, la entidad compró u$s 218 millones en el mercado oficial, aunque la dinámica sigue condicionada por una cuenta corriente cambiaria deficitaria de u$s 1.163 millones y por la estacionalidad de la oferta de divisas, que recién se verá incrementada con el ingreso de la cosecha.
El cumplimiento de las metas de reservas será evaluado por el FMI en febrero, y de confirmarse los avances, podría habilitarse un giro adicional de u$s 1.000 millones. El economista Federico Machado destacó en su cuenta de la red social X que las Reservas Netas al 9 de enero se ubicaban en u$s 2.346 millones, mostrando una mejora respecto al cierre de 2025.
Un año de definiciones
El 2026 se perfila como un año de definiciones para la política económica argentina. El Gobierno deberá equilibrar la necesidad de cumplir con los compromisos externos y, al mismo tiempo, sostener la estabilidad interna en un contexto de alta exigencia financiera. La relación con el FMI y la capacidad de acumular reservas serán factores determinantes para evaluar la sostenibilidad del programa económico y la credibilidad del país en los mercados internacionales.
