El debate en el Senado sobre el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el Poder Ejecutivo derivó en un fuerte cruce político entre el ministro Federico Sturzenegger y senadores del bloque de Unión por la Patria. La discusión, desarrollada en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General, expuso la profundidad de las diferencias en torno a la iniciativa y reavivó cuestionamientos sobre el pasado del funcionario.

La defensa oficial: propiedad privada como eje del modelo

Sturzenegger defendió la propuesta como parte de los pilares centrales de la política económica del Gobierno: equilibrio fiscal y libertad económica. Según el ministro, la protección de la propiedad privada es condición indispensable para el desarrollo y la inversión. “Este proyecto es un compendio de leyes que han violado el artículo 17 de la Constitución y lo venimos a remediar”, afirmó.

El funcionario también destacó las modificaciones en el régimen de tierras rurales, al señalar que cualquier operación con participación estatal deberá contar con autorización, independientemente de la extensión involucrada.

Críticas opositoras y reproches por el pasado económico

Los senadores kirchneristas cuestionaron con dureza la legitimidad del proyecto y el historial de Sturzenegger en la función pública. José Mayans, jefe del bloque, lo responsabilizó por su participación en el megacanje de 2001 y lo vinculó con la emisión de Lebac en 2018. “Fue parte del equipo que terminó en el desastre de 2001”, sostuvo.

Martín Soria endureció aún más el tono y lo apodó “Destruczenegger”, acusándolo de haber tenido responsabilidad en episodios como el blindaje financiero, el corralito y el endeudamiento. “Todo lo que toca lo destruye”, lanzó, calificando su presencia como “una grotesca provocación”.

Réplica del ministro y contraataque político

Sturzenegger rechazó las acusaciones y respondió con ironía: “Se hizo una mezcolanza de conceptos, me ponen en gobiernos en los que no estaba”. Además, contraatacó con un mensaje político dirigido al kirchnerismo: “¿Se preguntan por qué perdieron las elecciones? Porque se fueron dos millones de jóvenes del país”. En ese marco, defendió el proyecto como una herramienta para fomentar inversión, empleo y evitar la emigración.

“Defiendo que mis hijos se puedan quedar en la Argentina”, agregó, justificando el paquete de reformas como una forma de eliminar “leyes de cerco” a la producción.

Nuevo cruce y cierre del debate

El intercambio alcanzó su punto más álgido cuando Soria volvió a tomar la palabra y recordó la situación judicial del ministro en el caso del megacanje. “Dice que no tuvo nada que ver con el corralito, con el blindaje. Fue Secretario de Política Económica y renunció dos días antes de que Cavallo anuncie el corralito. Usted estuvo procesado”, le espetó.

La causa, sin embargo, concluyó años más tarde con el sobreseimiento de Sturzenegger, confirmado por la Cámara Federal, lo que cerró el expediente sin condena en su contra.

Un debate que anticipa dificultades legislativas

El cruce entre oficialismo y oposición refleja la complejidad política que rodea al proyecto. Mientras el Gobierno lo presenta como un eje estructural de su modelo económico, la oposición lo cuestiona tanto por su alcance como por la figura del ministro que lo defiende. El clima de tensión anticipa un debate arduo en el Congreso, donde la iniciativa deberá superar resistencias para avanzar en su tratamiento.

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