El 8 de mayo de 2025, Robert Francis Prevost hizo historia al convertirse en el primer papa nacido en Estados Unidos, elegido como León XIV y convertido en el 267.º pontífice de la Iglesia católica. Nacionalizado peruano y con una larga trayectoria pastoral en América Latina, el Papa cumple su primer año de pontificado en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, debates internos en la Iglesia y un estilo personal que combina tradición, discreción y una sorprendente afición por el deporte.

A continuación, un repaso por los principales rasgos que definieron este primer año de su liderazgo espiritual sobre 1.400 millones de católicos en todo el mundo.

1. Un estilo discreto y un retorno a las tradiciones

León XIV se caracteriza por un perfil reservado, en contraste con la espontaneidad y el tono directo que distinguieron a su predecesor, Francisco. El pontífice estadounidense evita las declaraciones improvisadas, escucha con atención y privilegia los procesos de consulta antes de tomar decisiones.

En su primer año, recuperó símbolos y prácticas tradicionales:

  • Volvió a utilizar la mozzetta roja, la capa corta que Francisco había dejado de lado.
  • Reabrió la residencia de verano de Castel Gandolfo, donde pasa sus días libres.

Su estilo, más formal y litúrgico, fue bien recibido por los sectores tradicionalistas, sin romper con la línea pastoral de cercanía impulsada por Francisco.

2. Prioridades sociales: pobreza, migración y riesgos tecnológicos

En sintonía con el papa León XIII —de quien tomó el nombre—, el pontífice estadounidense puso el foco en los desafíos sociales de la era contemporánea.

Entre sus ejes principales:

  • Advertencias sobre la inteligencia artificial, a la que considera capaz de derivar en “control social” y profundización de desigualdades.
  • Defensa del medio ambiente, denunciando los efectos destructivos de la explotación indiscriminada de recursos.
  • Lucha contra la pobreza, tema central de su documento más destacado, Dilexi Te.
  • Protección de migrantes y refugiados, una continuidad del legado de Francisco.

Este verano europeo, visitará Canarias y Lampedusa, dos puntos críticos de llegada de migrantes, para visibilizar la crisis humanitaria.

3. Una relación tensa con Donald Trump

El vínculo entre León XIV y el presidente estadounidense Donald Trump atravesó momentos de fuerte tensión. El Papa criticó abiertamente las políticas migratorias del gobierno, especialmente los operativos del ICE en Minneapolis.

La relación se deterioró aún más cuando el pontífice condenó la amenaza de Trump de “destruir Irán”, calificándola como “verdaderamente inaceptable”. El presidente respondió acusándolo de ser “débil en materia de crimen” y “terrible para la política exterior”.

León XIV replicó con firmeza:

“Tengo el deber moral de expresarme contra la guerra”.

Analistas vaticanos consideran que este episodio marcó un punto de inflexión y consolidó la decisión del Papa de no permitir que su figura sea utilizada con fines políticos.

4. El desafío de la unidad dentro de la Iglesia

El pontífice asumió en un momento de tensiones entre sectores reformistas y conservadores. Su lema, “In Illo uno unum” (“Uno en Cristo”), sintetiza su objetivo de recomponer la unidad interna.

Entre sus decisiones más relevantes:

  • Permitió nuevamente la misa en latín en la Basílica de San Pedro, gesto celebrado por los tradicionalistas.
  • Convocó a dos concilios en Roma —en enero y junio— para ampliar la participación de cardenales en decisiones clave.

Sin embargo, también enfrentó desafíos a su autoridad, como la amenaza de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X de ordenar obispos sin autorización de la Santa Sede.

5. Tenis, Wordle y los White Sox: el costado humano del pontífice

Lejos de la solemnidad del cargo, León XIV mantiene hábitos sencillos que lo acercan a la gente:

  • Es un apasionado del tenis y la natación, deportes que practica en Castel Gandolfo.
  • Es fanático de los Chicago White Sox, equipo al que sigue desde su juventud.
  • Juega todos los días al Wordle, compitiendo amistosamente con su hermano John.
  • Diplomado en Matemáticas, conserva un gusto por los desafíos lógicos y los juegos de ingenio.

Su estilo sobrio convive con una personalidad cálida y accesible, que suele sorprender a quienes lo encuentran en sus recorridos por Roma.

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