El oficialismo logró este martes avanzar con el dictamen de mayoría para la reforma de la Ley de Glaciares, tras un plenario de comisiones marcado por tensiones políticas, acusaciones de lobby minero y cuestionamientos al procedimiento parlamentario. Con 37 firmas, La Libertad Avanza y sus aliados dejaron el proyecto listo para ser debatido este miércoles en el recinto de la Cámara de Diputados.
Defensa oficial y respaldo de gobernadores
El plenario tuvo como protagonistas a funcionarios del Poder Ejecutivo y a gobernadores de provincias con fuerte actividad minera. El secretario de Minería, Luis Lucero, defendió la iniciativa y acusó a la oposición de “instalar miedo” respecto del impacto de la ley sobre el agua. “El agua dulce no es un verdadero problema, tenemos que distribuirla mejor”, afirmó, reivindicando el rol de las provincias en la evaluación ambiental como expresión de “federalismo en acción”.
En la misma línea, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, sostuvo que “sin minería no va a haber futuro” y defendió la posibilidad de desarrollar la actividad de manera “sustentable y amigable con el medio ambiente”. Su intervención virtual estuvo atravesada por interrupciones y reclamos opositores, reflejo del clima de tensión que dominó la jornada.
Acusaciones de lobby y críticas opositoras
La oposición cuestionó duramente el procedimiento. El diputado Maximiliano Ferraro advirtió sobre un posible conflicto de intereses por los vínculos previos del secretario de Minería con empresas del sector y denunció un sesgo en la selección de invitados, centrada en representantes de provincias mineras.
Desde el Frente de Izquierda, Romina Del Plá calificó el plenario como un espacio de “lobby minero”, mientras que legisladores de Unión por la Patria también criticaron la falta de pluralidad en las exposiciones.
Un episodio que tensó aún más el debate
La polémica se amplificó cuando el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, fue captado con el micrófono abierto realizando un comentario sexista: “Vamos a hacer una excepción. Las mujeres son mi debilidad”. El episodio generó el rechazo inmediato de diputadas opositoras y sumó un nuevo foco de conflicto al plenario.
Dictámenes en disputa
Además del despacho de mayoría impulsado por el oficialismo, se presentaron tres dictámenes de rechazo: uno de Unión por la Patria, otro de Provincias Unidas y un tercero de la Coalición Cívica, lo que anticipa un debate dividido en el recinto.
El trasfondo político
La sesión prevista para este miércoles a las 15 horas se anticipa como un escenario de alta conflictividad. El oficialismo buscará aprobar la reforma, mientras que la oposición planea impulsar cuestiones de privilegio y apartamientos de reglamento para ampliar el temario.
El presidente de la Cámara, Martín Menem, deberá administrar un debate que excede el contenido de la ley y que se inscribe en un contexto político más amplio. La discusión aparece como antesala del informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindará el próximo 29 de abril, y funcionará como un primer termómetro del clima parlamentario.
