La caída reciente
El 29 de enero, SAP anunció una “ligera desaceleración” en su negocio de software en la nube para 2026. El resultado fue inmediato: sus acciones se desplomaron un 15%. El efecto contagio alcanzó a otras compañías del sector: ServiceNow cayó un 13%, Salesforce un 7% y Workday un 8%. La reacción del mercado reflejó un nerviosismo creciente sobre el futuro del software empresarial en plena era de la inteligencia artificial.
Factores económicos de fondo
La desaceleración no responde únicamente a la irrupción de la IA. El artículo subraya que la principal razón es macroeconómica:
- Durante la pandemia, el gasto en software se disparó gracias a los bajos tipos de interés y la necesidad de digitalizar operaciones.
- Tras la pandemia, el aumento de las tasas y la incertidumbre recortaron ese gasto.
- El crecimiento anual de la inversión en software empresarial en EE. UU. cayó del 12% (2021-22) al 8% en 2024.
Los temores vinculados a la IA
Los inversionistas sospechan que la IA podría alterar radicalmente el negocio del software:
- Herramientas de codificación asistida por IA (Claude Code, Codex, startups de “vibe coding”) que permiten a empresas y usuarios crear software por sí mismos.
- Competidores nativos de IA (como Attio o Glean) que ofrecen soluciones ágiles y podrían quitar mercado a los gigantes tradicionales.
Sin embargo, The Economist advierte que estos riesgos pueden estar sobreestimados:
- La mayoría de las empresas no tienen como actividad principal desarrollar software; prefieren contratar soluciones externas.
- El código generado por IA aún presenta limitaciones (“slopware”), con errores conceptuales y menor eficiencia.
- Los costos de la IA probablemente aumenten, lo que favorecería a las grandes compañías que pueden distribuir gastos y aprovechar economías de escala.
La respuesta de los gigantes del software
Las empresas establecidas no se han quedado quietas:
- Han invertido en incorporar IA a sus productos.
- Han realizado adquisiciones estratégicas (Workday compró Sana Labs; ServiceNow adquirió MoveWorks).
- Generan un flujo de caja libre robusto (casi US$30 mil millones en conjunto en 2025), lo que les permite financiar innovación.
- Sus clientes enfrentan altos costos de cambio, lo que les da ventaja competitiva frente a startups emergentes.
IA como oportunidad, no solo amenaza
El artículo concluye que la IA podría convertirse en una bendición para las grandes empresas de software:
- Reducirá costos de desarrollo.
- Podría aumentar el gasto en software, al reemplazar tareas humanas.
- La elasticidad del precio juega a favor: estudios sugieren que una baja del 10% en el precio del software se asocia con un aumento del 20% en la inversión.
