El paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para este jueves 19 de febrero tendrá un efecto directo en el transporte aéreo, con cancelaciones masivas y reprogramaciones en los principales aeropuertos del país. La adhesión de gremios aeronáuticos —pilotos, personal de tierra, técnicos y controladores— garantiza una virtual parálisis del sector aerocomercial durante la jornada en que la Cámara de Diputados debatirá la reforma laboral.
Cancelaciones en Aeroparque y Ezeiza
La UGATT, encabezada por Omar Maturano, confirmó la adhesión plena al paro y aseguró que “no habrá transporte” el día de la protesta. A esta decisión se sumaron la CATT y gremios de la CTA, lo que asegura la suspensión de vuelos y servicios esenciales en tierra.
La coordinación entre pilotos nucleados en APLA, trabajadores de rampa de APA e integrantes de ATEPSA (controladores aéreos) bloquea cualquier intento de operación por estrictas razones de seguridad.
Qué pasará con las aerolíneas
- Aerolíneas Argentinas: ya comenzó a comunicar cancelaciones y reprogramaciones preventivas.
- Low cost (Flybondi y JetSmart): intentarán sostener parte de su operación, pero la adhesión de controladores aéreos limita severamente cualquier vuelo.
- Intercargo: empresa estatal clave en servicios de rampa, también se suma al paro, lo que impide la operatoria de la mayoría de las compañías.
Recomendaciones para pasajeros
- Verificar el estado del vuelo en la web de la aerolínea o Aeropuertos Argentina.
- Revisar el correo electrónico: las compañías envían notificaciones automáticas con nuevas opciones.
- Evitar traslados físicos: no habrá transporte público y llegar a Ezeiza o Aeroparque puede resultar inútil si el vuelo está cancelado.
- Gestionar cambios cuanto antes: las plazas en vuelos del viernes y sábado se agotan rápidamente.
- Flexibilidad de las aerolíneas: permiten reprogramar sin penalidades o solicitar reembolso total.
Normalización progresiva
Se espera que la actividad aérea comience a normalizarse a partir del viernes 20 de febrero, aunque el efecto arrastre de las reprogramaciones podría extender las demoras durante todo el fin de semana.
