El presidente argentino Javier Milei prepara una nueva incursión internacional con destino a Estados Unidos. Según confirmaron fuentes de su entorno, el mandatario tiene previsto asistir el próximo 10 de febrero a la Hispanic Prosperity Gala 2026, un evento organizado en el complejo de Mar-a-Lago, la residencia de Donald Trump en Palm Beach, Florida.
La cita reunirá a empresarios, políticos y referentes cercanos al trumpismo, y se perfila como un escenario clave para reforzar la sintonía entre ambos líderes.
En la Casa Rosada se muestran cautelosos. Aunque el nombre de Milei figura entre los invitados, todavía no existe confirmación oficial de un encuentro cara a cara con el presidente estadounidense. Sin embargo, las expectativas son altas: la posibilidad de una nueva fotografía junto a Trump alimenta el interés político y mediático, en un contexto en el que las negociaciones bilaterales avanzan con intensidad.
Un evento estratégico
La gala, organizada por la plataforma Latino Wall Street, busca “destacar las contribuciones de la comunidad hispana y fortalecer alianzas estratégicas”. Para Milei, será también una oportunidad de volver a exponer las reformas económicas que impulsa desde su llegada al poder el 10 de diciembre de 2023, y de posicionar a la Argentina como un socio confiable en el tablero internacional.
El mandatario ya había compartido escenario con Trump el pasado 22 de enero en Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial. Allí, ambos líderes coincidieron en la firma de la incorporación de Argentina al Board of Peace, una iniciativa impulsada por Trump que pretende funcionar como una suerte de organismo paralelo a la ONU, con el objetivo de “asegurar una paz duradera en áreas afectadas por conflictos”.
Antecedentes de un desencuentro
El recuerdo de la fallida visita de abril de 2025 aún resuena en los pasillos de Balcarce 50. En aquella ocasión, el entonces canciller Gerardo Werthein había anunciado que Milei recibiría un premio junto a Trump en Mar-a-Lago. Sin embargo, el encuentro nunca se concretó y el presidente argentino regresó sin haber visto al magnate republicano. El episodio generó fuertes críticas internas y tensó la relación entre Werthein y el asesor presidencial Santiago Caputo.
Ese antecedente explica la prudencia actual del oficialismo, que evita confirmar de manera categórica la reunión. “Hay posibilidad de un encuentro, pero no está cerrado”, repiten voces libertarias, conscientes de que un nuevo traspié podría tener costos políticos.
Negociaciones bilaterales
Más allá de la foto, Milei aprovechará su estadía para avanzar en el acuerdo comercial con Estados Unidos, anunciado en noviembre pasado pero aún pendiente de definiciones técnicas y de la aprobación parlamentaria. El texto inicial difundido por la Casa Blanca contempla la apertura de mercados, la eliminación de aranceles, compromisos laborales y normas vinculadas a medicamentos y propiedad intelectual.
Diplomáticos consultados advierten que todavía resta “revisar la letra chica” y que el proceso de implementación será complejo. No obstante, en el oficialismo aseguran que los avances son “constantes” y que el entendimiento está encaminado.
Agenda internacional
El viaje a Florida será apenas el primero de una serie de compromisos en suelo estadounidense. Milei también participará del “Argentina Week” en Nueva York, entre el 9 y el 11 de marzo, donde buscará atraer inversiones y consolidar la imagen del país como destino atractivo para capitales globales. El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, confirmó la presencia del mandatario y elogió el vínculo bilateral desde la llegada del libertario al poder.
Controversia migratoria
En paralelo, una investigación publicada por The New York Times reveló que la administración Trump habría iniciado conversaciones con Argentina para que reciba inmigrantes deportados de otras nacionalidades. Según el diario, el acuerdo permitiría a Washington enviar a Buenos Aires personas que no pueden ser repatriadas a sus países de origen por falta de relaciones diplomáticas o de documentación.
El tema generó un inmediato revuelo político. Mientras en el oficialismo evitaron pronunciarse, Milei desmintió la información a través de su cuenta de X: “Información 100% falsa”, escribió. Pese a ello, el periódico estadounidense sostuvo que la cuestión sigue siendo parte de la agenda bilateral en discusión.
Un tablero complejo
El viaje de Milei se inscribe en un escenario internacional marcado por la campaña de Trump hacia las elecciones de medio término y por la necesidad de financiamiento político en Estados Unidos. Para el presidente argentino, la visita representa tanto una oportunidad de fortalecer la relación con Washington como un desafío diplomático: lograr que la foto con Trump se traduzca en resultados concretos y no en un gesto vacío.
