La jornada del jueves 5 de marzo dejó una foto clara de la volatilidad financiera: mientras las bolsas asiáticas lograron un fuerte rebote tras el desplome histórico del día anterior, las europeas abrieron en rojo, reflejando la persistente preocupación por el encarecimiento del petróleo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Asia: recuperación técnica y apoyo estatal
- Kospi (Seúl): +9,63%, tras haber caído más de 12% el miércoles. El repunte estuvo impulsado por el anuncio del presidente Lee Jae Myung de activar un fondo de estabilización de 68.000 millones de dólares para contener la volatilidad.
- Nikkei (Tokio): +1,9%, después de perder 3,61% en la víspera.
- Hong Kong: +0,3%.
- Shanghái: +0,6%, apoyada en el anuncio de un objetivo de crecimiento de entre 4,5% y 5% para 2026, el más bajo en tres décadas pero considerado realista.
El rebote asiático estuvo acompañado por la suba de Wall Street en la rueda previa, que alivió los temores inflacionarios y celebró datos económicos mejores de lo esperado en EE.UU.
Petróleo: consolidación sobre los 80 dólares
El crudo sigue siendo el gran protagonista:
- Brent: 83,88 dólares (+3%).
- WTI: 77,14 dólares (+3,3%).
El encarecimiento del petróleo impacta directamente en costos de producción y transporte, expectativas de inflación y decisiones futuras de los bancos centrales sobre tasas de interés. El mercado teme que un bloqueo prolongado de Ormuz pueda llevar los precios a niveles de tres dígitos.
Europa: cautela y retrocesos
Las principales plazas europeas abrieron en baja:
- Londres: -0,26%
- Fráncfort: -0,58%
- Milán: -0,87%
- París: -0,31%
- Madrid: -0,41%
La prudencia domina en Europa, donde el temor a un petróleo más caro se suma a la fragilidad de la economía del bloque.
Escenarios en debate
- Base: bloqueo prolongado pero manejable, con uso de reservas estratégicas y un repunte moderado de la inflación.
- Riesgo: escalada del conflicto en Oriente Medio, petróleo en tres dígitos y ajuste brusco de valoraciones en mercados que venían de rallys fuertes, como Corea del Sur.
El contraste entre el rebote asiático y la caída europea refleja la tensión entre compras tácticas de oportunidad y la incertidumbre geopolítica que aún no encuentra un desenlace.
