El cierre de la planta de Master Laja en Juana Koslay, San Luis, dejó a 54 trabajadores sin empleo y abrió un nuevo frente de conflicto laboral en la provincia. La firma, controlada por el grupo británico SSQ Group, anunció de manera unilateral el cese de operaciones y ofreció abonar el 60% de las indemnizaciones en 12 cuotas, propuesta rechazada por el gremio AOMA y objetada por la autoridad laboral provincial.

Una decisión inesperada

La empresa, dedicada al corte y procesamiento de piedra laja, comunicó el cierre definitivo tras más de una década de actividad bajo esa razón social. Parte de la producción se integraba a la red internacional del holding británico, que destacaba la cantera argentina como uno de sus activos estratégicos fuera de Europa. Sin embargo, los accionistas mayoritarios decidieron retirarse del país, en un contexto de caída de la actividad extractiva y dificultades financieras.

“Es una lamentable y triste noticia para los compañeros”, expresó un delegado de AOMA tras la audiencia en Relaciones Laborales. “Somos 54 trabajadores, 54 familias que se quedan sin un plato de comida”, agregó, calificando la propuesta empresarial como “una burla”.

Conflicto previo y salarios adeudados

El anuncio se produjo luego de meses de tensión. Según explicó Ivana Balmaceda, directora de Relaciones Laborales de San Luis, el conflicto comenzó con atrasos en el pago de haberes de diciembre y enero. Tras audiencias de mediación, la empresa saldó esa deuda y se acordó una suspensión durante febrero con el pago del 100% de los salarios. Sin embargo, en la última reunión la compañía informó de manera unilateral el cierre definitivo.

“Fue un baldazo de agua fría”, señaló Balmaceda, quien advirtió que la Provincia no homologará acuerdos por menos del 80% de las indemnizaciones. La próxima audiencia fue convocada para el martes 24 de febrero, con el objetivo de revisar las liquidaciones finales.

Rechazo sindical y temor por los bienes

Leandro Pérez, integrante de la comisión directiva de AOMA, cuestionó la propuesta empresarial y denunció que la firma acumula cheques rechazados y deudas con proveedores. Ante el temor de un eventual retiro de maquinaria, los trabajadores organizaron guardias para resguardar los bienes de la planta. “Estamos hablando de más de 50 familias que se quedan sin ingresos mensuales. La propuesta es absurda”, afirmó.

El dirigente también enmarcó el caso en una retracción más amplia de la minería no metalífera en San Luis. “Desde que asumió este gobierno hemos perdido entre un 14% y un 15% de los puestos en nuestra actividad”, precisó, señalando que la caída afecta tanto a grandes establecimientos como a canteras más pequeñas en localidades del interior.

Impacto local y contexto industrial

El cierre de Master Laja golpea directamente a Juana Koslay, localidad con fuerte vínculo con la actividad extractiva. Además de los 54 puestos directos, la planta generaba movimiento para transportistas, proveedores y servicios asociados. La salida del grupo británico se inscribe en un escenario de dificultades para distintos sectores industriales del país, que enfrentan caída en la actividad, aumento de costos y procesos de reestructuración.

En San Luis, el caso abre interrogantes sobre el futuro de la minería no metalífera, una actividad menos visible que la metalífera pero con fuerte arraigo territorial. Mientras continúan las negociaciones, el gremio anticipó que no aceptará una oferta por debajo de los parámetros legales y advirtió que, si no hay una mejora sustancial, el conflicto podría escalar.

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