El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, advirtió sobre los desafíos que enfrenta el sector productivo en el marco de la apertura económica impulsada por el Gobierno y pidió fortalecer el respeto y el diálogo público-privado. En una entrevista radial, el dirigente fabril sostuvo que “criticar al sector empresario no nos lleva a ningún lado” y remarcó la necesidad de generar confianza para consolidar el desarrollo económico.

Reclamos y desafíos de la industria

Rappallini explicó que la UIA mantiene un contacto permanente con el secretario de Industria y el ministro de Economía, con quienes se monitorean problemáticas y se presentan propuestas para mejorar la competitividad. Señaló que desde hace más de un año la entidad reclama cambios en las estructuras heredadas, como la presión fiscal y las dificultades laborales, que requieren reformas profundas.

El dirigente también mencionó las complicaciones generadas por las altas tasas de interés, que llegaron al 70% en 2023 y afectaron la actividad productiva. Aunque reconoció que actualmente se encuentran más bajas, advirtió que siguen siendo elevadas para el sector.

El peso de la industria en la economía

El presidente de la UIA subrayó que la industria representa el 20% del PIB argentino y aporta cerca del 30% de la recaudación fiscal. Además, genera entre 3,6 y 4 millones de empleos directos e indirectos, lo que la convierte en un pilar de la economía nacional y del entramado social.

“El comunicado que emitimos al Gobierno se llama ‘Sin industria, no hay nación’ porque creemos que ese debe ser el eje del debate”, afirmó Rappallini, al remarcar la relevancia del sector para el desarrollo argentino.

Adaptación y confianza

El dirigente destacó que la industria ha sobrevivido a todos los gobiernos de distintos signos políticos, adaptándose a cambios constantes en las reglas de juego durante los últimos 20 años. En ese sentido, sostuvo que la Argentina necesita recuperar la confianza y fortalecer el clima empresario, ya que considera que es un factor clave para el desarrollo económico.

“La apertura económica debe ir acompañada de medidas que permitan a las empresas locales adaptarse a la competencia internacional”, señaló, y agregó que el respeto y el diálogo entre el sector público y privado son fundamentales para construir una nueva etapa de integración.

Mirada hacia el futuro

Rappallini advirtió que la sociedad reclama precios y calidad internacional, pero que también es necesario dar a las empresas locales la posibilidad de estar a la altura de ese desafío. Finalmente, aseguró que la UIA seguirá trabajando para corregir las distorsiones de la economía y acompañar a las empresas en el proceso de integración global, con el objetivo de consolidar una Argentina más productiva y competitiva.

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