La crisis derivada de los archivos vinculados a Jeffrey Epstein continúa golpeando a las altas esferas del Reino Unido. La Policía Metropolitana de Londres confirmó la detención de Peter Mandelson, exembajador británico y figura histórica del Partido Laborista, por presuntas irregularidades en el ejercicio de la función pública.
Según el comunicado oficial, los agentes arrestaron a un hombre de 72 años “por sospecha de incumplimientos en el ejercicio de la función pública”, tras un operativo en su domicilio londinense. Mandelson fue trasladado a una comisaría para ser interrogado, en medio de un despliegue mediático que incluyó imágenes difundidas por la BBC y Sky News, donde se lo vio escoltado por policías de civil hasta un vehículo camuflado.
Un nuevo capítulo en el escándalo Epstein
La detención se produjo apenas cuatro días después del arresto del expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, también señalado en los documentos de Epstein. En el caso de Mandelson, los archivos divulgados por las autoridades estadounidenses a finales de enero lo vinculan con la transmisión de información sensible al financiero norteamericano, especialmente durante su etapa como ministro en el gobierno de Gordon Brown (2008-2010).
De acuerdo con la investigación, el exembajador habría compartido datos con potencial impacto en los mercados internacionales, lo que plantea serias dudas sobre la integridad de su gestión pública. La policía londinense ya había allanado dos de sus propiedades, en Candem y Wiltshire, como parte de las pesquisas iniciadas el 3 de febrero.
Impacto político y crisis en el laborismo
El caso no solo compromete la reputación personal de Mandelson, sino que también ha generado un terremoto político dentro del Partido Laborista. El actual líder, Keir Starmer, enfrenta críticas por haberlo designado embajador en Washington a finales de 2024, pese a las advertencias sobre su cercanía con Epstein incluso después de la condena del magnate por delitos sexuales.
La presión pública derivó en la dimisión del jefe de gabinete y del director de comunicación de Starmer, debilitando la imagen del gobierno laborista en un momento de alta sensibilidad política. Analistas británicos advierten que el escándalo podría tener consecuencias de largo alcance, tanto en la confianza ciudadana como en las relaciones internacionales del Reino Unido.
Una investigación en desarrollo
El caso Mandelson se suma a una serie de revelaciones que han puesto en entredicho a figuras de la élite británica, mostrando cómo los vínculos con Epstein continúan proyectando sombras sobre instituciones y personalidades de alto rango. La investigación sigue abierta y se espera que en los próximos días se definan nuevas imputaciones o medidas cautelares.
