La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster declaró este miércoles durante más de tres horas como testigo en la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. La testimonial se realizó en la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 11, a cargo de Gerardo Pollicita, en los tribunales de Comodoro Py.
A la salida, Nechevenko habló brevemente con la prensa acreditada y aseguró que “no advirtió irregularidades” en la operación inmobiliaria del departamento de la calle Miró al 500, donde vive el funcionario. “Fue una compra-venta con una hipoteca por saldo de precio”, explicó, detallando que la garantía quedó a favor de las vendedoras Claudia Sbabo y Beatriz Viegas.
Consultada sobre el origen de los fondos utilizados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, respondió: “Pregúntenle a él”. La escribana evitó dar precisiones sobre sus visitas a la Casa Rosada, registradas en al menos siete oportunidades entre julio de 2024 y septiembre de 2025, y sostuvo que no podía responder por respeto a la confidencialidad con sus clientes.
Propiedades bajo investigación
La escribana estampó su firma en las escrituras de dos propiedades vinculadas a Adorni que no figuran en su declaración jurada: el departamento en Caballito y una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. La Justicia investiga por qué el inmueble de Caballito fue escriturado con un valor muy inferior al del mercado.
El fiscal Pollicita también pidió citar a las cuatro mujeres que habrían facilitado préstamos o hipotecas no bancarias al funcionario: Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes según registros aportaron US$100.000 cada una; y Graciela Isabel Molina de Cancio junto a Victoria María José Cancio, que habrían prestado US$85.000 y US$15.000 respectivamente. Las primeras deberán declarar el jueves 9 de abril, mientras que Molina y Cancio fueron citadas para el lunes 13.
Antecedentes de la escribana
Nechevenko de Schuster tiene un antecedente judicial de hace 12 años, cuando fue testigo en un juicio contra una banda dedicada al tráfico de efedrina, tras haber validado firmas para empresas que funcionaban como fachada de narcotraficantes.
La investigación sobre las operaciones inmobiliarias de Adorni avanza con la citación de testigos clave y con el foco puesto en el origen de los fondos utilizados. El caso promete convertirse en un nuevo capítulo de tensión política y judicial en torno al jefe de Gabinete.
