La tensión en Medio Oriente volvió a intensificarse este martes luego de que el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, lanzara una advertencia directa contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El funcionario iraní respondió a las amenazas de la Casa Blanca sobre un posible uso de la fuerza militar en el Golfo Pérsico y sugirió que el propio mandatario norteamericano podría enfrentar riesgos personales en el marco de la actual crisis.

“Tené cuidado de no ser eliminado vos mismo”, expresó Larijani en su cuenta de X, tras desestimar lo que calificó como “amenazas vacías”. El mensaje llegó poco después de que Trump advirtiera en Truth Social que Washington respondería “veinte veces más fuerte” si Irán intenta bloquear el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.

El Estrecho de Ormuz, epicentro de la tensión

El Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico y es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Por esa vía transitan diariamente millones de barriles de crudo exportados por Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Cualquier amenaza de bloqueo impacta de inmediato en los mercados internacionales, que ya registraron subas del Brent hasta los 120 dólares por barril en los últimos días.

La Guardia Revolucionaria Islámica reforzó la advertencia y aseguró que, mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel, “no saldrá ni un litro de petróleo” hacia sus enemigos.

Escalada militar y repercusiones políticas

La confrontación se produce tras once días de operaciones militares en el marco de la ofensiva denominada Epic Fury, lanzada el 28 de febrero. Según reportes del Pentágono, fuerzas estadounidenses e israelíes realizaron miles de ataques contra infraestructura militar y posiciones estratégicas en Irán, lo que elevó la tensión en toda la región.

En paralelo, Trump endureció su discurso contra el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, calificando su nombramiento como “inaceptable” y sugiriendo que se encuentra bajo vigilancia constante de los servicios de inteligencia.

Postura iraní

El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, descartó cualquier cese al fuego inmediato y calificó los ataques contra instalaciones iraníes como un “fracaso estratégico”. Por su parte, el presidente del parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, reforzó la línea dura del gobierno: “No estamos buscando un alto el fuego. Al agresor se le debe dar un golpe en la boca para que aprenda la lección”.

Un conflicto con impacto global

La advertencia de Larijani y las amenazas cruzadas entre Washington y Teherán reflejan la gravedad de una crisis que ya repercute en los mercados energéticos y en la estabilidad regional. Con el petróleo en alza y la presencia militar reforzada en el Golfo Pérsico, el riesgo de una confrontación directa entre Estados Unidos e Irán se convierte en uno de los principales focos de preocupación internacional.

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