Las primeras proyecciones privadas ubican la inflación de julio en torno al 2%, un nivel similar al registrado en junio, mientras un dato reciente del Banco Central sobre la compra de dólares por parte de individuos encendió nuevas alertas sobre la dinámica cambiaria y podría ayudar a explicar la intervención de la autoridad monetaria durante la semana pasada.
En un escenario político atravesado por la campaña electoral y por decisiones que definirán el rumbo económico de los próximos meses, cada movimiento del Gobierno adquiere una dimensión particular. Las señales que emite el Banco Central, el comportamiento de los mercados y las expectativas inflacionarias comienzan a leerse también bajo la lógica de una agenda pública dominada por la contienda electoral.
Inflación: primeras estimaciones para julio
Aunque el dato oficial se conocerá recién dentro de unos días, las consultoras ya difundieron sus primeras estimaciones. Según esos cálculos preliminares, la inflación de julio habría sido cercana al 2%, prácticamente en línea con el 1,9% registrado en junio.
De confirmarse, el índice mostraría un estancamiento en el ritmo de desaceleración, algo que los analistas seguirán de cerca en las próximas semanas para evaluar si la tendencia se sostiene o si aparecen presiones adicionales.
La demanda de dólares y el dato que preocupa al Banco Central
El fin de semana se conoció un dato clave del informe cambiario del Banco Central: en junio, 1,5 millones de personas compraron dólares por un total de US$ 2.443 millones, una cifra que refleja una demanda significativa de divisas por parte del sector minorista.
Si ese comportamiento se mantuvo durante julio, podría explicar —al menos parcialmente— la intervención del Banco Central en el mercado cambiario que se registró el martes pasado, según reveló el periodista Mariano Boettner en Clarín. La autoridad monetaria habría actuado para contener movimientos bruscos en la cotización, en un contexto donde la dolarización de carteras vuelve a ganar terreno.
Un escenario económico bajo observación
La evolución de la inflación y la demanda de dólares serán dos de los indicadores más relevantes en los próximos días para interpretar el clima económico. Mientras se espera el dato oficial del IPC, las proyecciones privadas y las cifras del Banco Central permiten poner el foco sobre una dinámica que podría estar influyendo en las últimas decisiones de política monetaria.
En un contexto político sensible y con la campaña electoral en marcha, la reacción del mercado y las medidas del Banco Central se leen con especial atención. La combinación de inflación contenida pero persistente, junto con una demanda sostenida de dólares, configura un escenario que seguirá bajo análisis en las próximas semanas.
