El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la renovación del acuerdo de intercambio de monedas (swap) con el Banco de la República Popular de China (PBoC) por un monto de 130.000 millones de yuanes, equivalente a entre US$ 19.000 y US$ 20.000 millones. La extensión del convenio, que ahora tendrá una vigencia de cinco años en lugar de tres, busca otorgar “mayor previsibilidad” sobre la continuidad de esta herramienta financiera.
Según el comunicado oficial, la renovación mantiene activa la porción utilizable del swap por 35.000 millones de yuanes (unos US$ 5.000 millones), habilitada en 2023 y destinada a respaldar la estabilidad financiera, el comercio bilateral y la inversión entre Argentina y China.
La firma del acuerdo se concretó un día antes del vencimiento del contrato previo, previsto para este jueves 6 de agosto, y llega tras semanas de negociaciones en las que el presidente del BCRA, Santiago Bausili, había adelantado la intención de extender el mecanismo. “Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo, no hay ningún plan de eliminarlo”, había señalado a mediados de año.
En su comunicado, la autoridad monetaria destacó que la renovación “afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones” y la “excelente relación mantenida durante los 17 años transcurridos desde el primer acuerdo firmado en 2009”.
Un instrumento con casi dos décadas de historia
El swap entre ambos bancos centrales se originó en julio de 2009, cuando el entonces presidente del BCRA, Martín Redrado, firmó el primer acuerdo por RMB 70.000 millones (US$ 10.200 millones) en el contexto de la crisis financiera global. Ese tramo inicial venció sin ser activado.
La línea total creció hasta los actuales RMB 130.000 millones tras la incorporación de un acuerdo suplementario por RMB 60.000 millones firmado en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, que se sumó a la renovación del contrato original en 2017.
El tramo activado actualmente fue utilizado durante la gestión del expresidente Alberto Fernández, cuando la escasez de reservas llevó al BCRA a emplear cerca de US$ 5.000 millones para el pago de importaciones desde China y para afrontar compromisos con organismos internacionales. Al 14 de enero de 2026, el saldo remanente de ese tramo se había reducido a US$ 679 millones, lo que implica la devolución de casi el 90% de los fondos utilizados.
Un respaldo clave para reservas y comercio bilateral
El swap funciona como un instrumento de respaldo para las reservas internacionales y como un mecanismo operativo para facilitar el comercio entre ambos países. La extensión del plazo busca asegurar la continuidad de esa herramienta en un contexto de volatilidad financiera y necesidad de previsibilidad cambiaria.
