Tras un primer semestre marcado por la calma cambiaria, el dólar volvió a moverse en junio y obligó al mercado a corregir sus proyecciones. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central muestra que las principales consultoras, bancos y centros de investigación ya ajustaron al alza sus estimaciones: el tipo de cambio nominal esperado para diciembre de 2026 se ubica en $1.673, una variación interanual proyectada del 15,5%.
El ajuste no implica un escenario de tensión, pero sí un cambio de ritmo. El mercado dejó atrás la idea de un dólar completamente quieto y comenzó a incorporar una mayor nominalidad para el segundo semestre.
Un junio que encendió alertas: el dólar subió 5% y duplicó la inflación del mes
Después de meses de estabilidad, el dólar se movió con fuerza en junio:
- Suba mensual: ~5%
- Inflación estimada: <2%
- Inflación acumulada 2026: 14,7%
- Suba acumulada del dólar en 2026: 2%
La divisa sigue corriendo detrás de los precios en el acumulado del año, pero el salto de junio fue suficiente para que el mercado recalibrara expectativas.
Cotizaciones del martes 7 de julio
- Oficial Banco Nación: $1.460,90 (compra) / $1.512,50 (venta)
- Mayorista: $1.477,50 / $1.486,50
- Blue: $1.495 / $1.515
- MEP: $1.525,47
- CCL: $1.572,44
- Tarjeta: $1.963
El movimiento se dio en paralelo a una menor liquidación del agro y a un ritmo más lento de acumulación de reservas por parte del Banco Central.
Qué dice el REM: corrección generalizada en toda la curva cambiaria
El REM —elaborado entre el 26 y el 30 de junio con 44 participantes— muestra un ajuste en todas las proyecciones mensuales:
Proyección de tipo de cambio (mediana del REM)
- Julio: $1.482
- Agosto: $1.513
- Septiembre: $1.548
- Octubre: $1.589
- Noviembre: $1.621
- Diciembre: $1.673
El Top 10 de analistas —los más precisos históricamente— proyecta un dólar algo más bajo: $1.621 para diciembre.
La corrección fue pareja: cada mes del segundo semestre mostró un ajuste de entre $23 y $37 respecto del REM anterior.
Por qué el mercado recalculó: menor liquidación del agro y reservas más lentas
El mercado observó con mayor atención dos señales:
- Menor liquidación del campo, que redujo la oferta de divisas.
- Menor ritmo de compras del BCRA, que desaceleró la acumulación de reservas.
A eso se sumó el movimiento del dólar blue y la suba del oficial, que reforzaron la percepción de un cambio de etapa.
Calma cambiaria, expectativas y el equilibrio del programa económico
La estabilidad cambiaria de los primeros cinco meses fue uno de los pilares del programa económico:
- moderó expectativas de inflación,
- contuvo precios de bienes transables,
- y reforzó la previsibilidad financiera.
El REM muestra que esa estabilidad no desaparece, pero sí se modera. El mercado espera un dólar más activo, aunque sin saltos bruscos.
Para los próximos 12 meses, la mediana del REM proyecta un tipo de cambio de $1.805, también por encima del relevamiento previo.
Inflación, tasas y comercio exterior: el contexto que sostiene la lectura del mercado
El REM también proyecta:
- Inflación mensual de junio: 2%
- IPC núcleo: 1,9%
- TAMAR bancos privados: 22,5% anual en julio y 22% en diciembre
Las tasas positivas y la desaceleración inflacionaria permiten interpretar que el mercado no espera una devaluación disruptiva.
En el frente externo, las consultoras proyectan:
- Exportaciones 2026: USD 100.000 millones
- Importaciones: USD 76.400 millones
- Superávit comercial: USD 23.600 millones
Ese saldo es clave para sostener la oferta de divisas, aunque la velocidad de liquidación del agro será determinante en las próximas semanas.
La conclusión del mercado: sin salto brusco, pero sin dólar inmóvil
El REM de junio deja una señal clara:
- El mercado no espera una devaluación abrupta.
- Tampoco compra la idea de un dólar quieto.
Después de meses de calma, las consultoras recalibraron sus expectativas y fijaron una nueva referencia para diciembre: $1.673.
La clave será si el Gobierno logra:
- sostener la acumulación de reservas,
- mantener el superávit comercial,
- y evitar que la presión cambiaria reciente se convierta en una corrección más acelerada.
Por ahora, el mercado proyecta un segundo semestre con mayor nominalidad, pero dentro de un esquema administrado y gradual.
