El Gobierno de Javier Milei autorizó la absorción de Telefónica Argentina por parte de Telecom, pero impuso condiciones inéditas para evitar una concentración dominante en el mercado de las telecomunicaciones. A través del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) —dependiente de la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC)— el Ejecutivo exigió a la empresa del Grupo Clarín un plan de desinversión masivo, que incluye la cesión de 6 millones de líneas móviles, infraestructura asociada y parte del espectro radioeléctrico.
El objetivo oficial es impedir que la compañía resultante controle cerca del 70% del mercado, lo que configuraría un duopolio con Claro (AMX Argentina).
Qué exige el Gobierno: desinversión, espectro y acceso a infraestructura
El dictamen del TDC —basado en un informe técnico del ENACOM— establece:
1. Cesión obligatoria de 6 millones de clientes móviles
- Representa el 40% de la cartera total de Telecom.
- La empresa había ofrecido ceder solo 3 millones, propuesta rechazada por el Gobierno.
- Los usuarios deberán transferirse a un nuevo operador, junto con la infraestructura necesaria.
2. Devolución de 130 MHz de espectro radioeléctrico
- 60 MHz deberán restituirse a nivel nacional.
- El resto se reasignará en zonas de alta densidad o al mercado secundario.
- El espectro es el insumo crítico del negocio móvil.
3. Acceso obligatorio a la infraestructura de Telecom
- El nuevo operador tendrá dos años de acceso irrestricto a sistemas, redes y co‑locación.
4. Desinversión en internet fija
- Telecom deberá ceder clientes en todas las localidades donde supere el 50% del mercado minorista.
La respuesta de Telecom: “Buscan crear ficticiamente un tercer operador”
Fuentes de la compañía calificaron las exigencias como “excesivas” y adelantaron que evalúan acciones judiciales.
En diálogo con PERFIL, señalaron:
“Buscan crear ficticiamente un tercer operador en un mercado donde no hay lugar para tres. La competencia hoy es global, no local”.
La empresa argumenta que:
- compite contra plataformas globales (streaming, OTT),
- enfrenta la irrupción de Starlink,
- y que Telefónica era un activo “deteriorado” que requería inversiones urgentes por USD 1.250 millones.
Por qué el Gobierno impuso condiciones tan duras
El dictamen del TDC y los informes previos de la CNDC y la Secretaría de Industria y Comercio detectaron niveles de concentración considerados críticos:
Internet residencial
- La empresa fusionada controlaría el 45,7% del mercado nacional.
- En CABA, alcanzaría un pico del 71,6%.
- Se identificaron 186 localidades con superposiciones graves.
Telefonía fija
- Telecom pasaría a manejar el 68,5% de las líneas del país.
- Sería el único proveedor en 124 localidades.
Servicios corporativos y mayoristas
- Superaría el 70% del negocio corporativo.
- Tendría poder para fijar condiciones en transporte de datos e interconexión.
Cuádruple Play
La empresa sería la única capaz de ofrecer telefonía fija + móvil + internet + TV paga a nivel nacional, generando un poder de mercado asimétrico.
Claro (AMX) presionó activamente para que se impusieran condiciones estrictas.
El trasfondo: evitar un duopolio
Sin desinversión, el mercado quedaría dividido entre:
- Telecom‑Clarín: 58% del mercado móvil post‑fusión.
- Claro: 42%.
El Gobierno sostiene que la operación, sin condicionamientos, consolidaría un duopolio contrario a la competencia efectiva.
Qué viene ahora
La cúpula de Telecom se reunirá este jueves para definir los pasos a seguir. Entre las opciones:
- judicializar la resolución,
- negociar una desinversión menor,
- o aceptar las condiciones para avanzar con la fusión.
El caso se perfila como uno de los expedientes de competencia económica más relevantes de las últimas décadas, con impacto directo en:
- precios,
- calidad de servicio,
- inversiones,
- y estructura del mercado de telecomunicaciones.
