Diego Armando Saromé, un hombre ampliamente conocido por sus antecedentes delictivos en Río Grande, permanecerá tras las rejas por al menos dos años y dos meses, tras recibir una nueva condena dictada por el Juzgado Correccional a cargo del magistrado Pedro Fernández.
Con 42 años y una extensa lista de causas penales acumuladas a lo largo de su vida, Saromé fue sentenciado esta semana bajo el mecanismo de omisión de debate, que permitió agrupar diversos expedientes abiertos en su contra. Entre los delitos comprobados figuran resistencia a la autoridad, amenazas, hurtos y daños a la propiedad.
El fallo judicial consideró hechos cometidos entre 2021 y este año. Uno de ellos se remonta a un robo de un equipo de sonido sustraído de un comercio, que la Policía recuperó tras allanar su vivienda. A esto se suman dos episodios del 2023: en uno, intentó agredir a un efectivo policial utilizando un arma blanca; en el otro, sustrajo una billetera dentro de un supermercado local. Más recientemente, en febrero de este año, protagonizó un violento incidente al forzar la entrada a la vivienda de un conocido, rompiendo la puerta y profiriendo amenazas, lo que motivó su detención en marzo tras incumplir reiteradas citaciones judiciales y ser declarado prófugo.
Debido a su historial reincidente —reconocido ya en cinco ocasiones— la Justicia determinó que Saromé no podrá acceder a beneficios como la libertad condicional o la reducción de la pena por buena conducta. De esta forma, cumplirá la totalidad de la condena en la Unidad de Detención Nº 1, buscando poner freno, al menos temporalmente, a su constante reincidencia en el delito.
