El fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que revocó la condena contra la Argentina por la estatización de YPF, liberando al país de pagar 16.000 millones de dólares, generó un inmediato impacto político interno. Lo que se presentó como un triunfo jurídico y económico fue rápidamente utilizado por distintos sectores para confrontar entre sí.
Cronología del caso
La jueza Loretta Preska había considerado que la Argentina incumplió el estatuto de YPF en la expropiación de 2012, al no respetar los derechos de los accionistas minoritarios. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones determinó que la magistrada interpretó de manera errónea la legislación argentina y que la ley nacional prevalece sobre los estatutos privados de la empresa.
El litigio se originó en 2015, cuando el fondo Burford Capital adquirió los derechos de demanda del Grupo Petersen, afectado por la nacionalización. En 2023, Preska condenó al país, pero la reciente decisión de la Cámara revirtió ese escenario.
Reacciones políticas
El presidente Javier Milei celebró el fallo en cadena nacional, aunque lo hizo con fuertes críticas a Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, a quienes responsabilizó por la situación judicial. Ambos dirigentes, por su parte, reivindicaron la medida de expropiación y sostuvieron que la resolución de la Cámara les dio la razón.
Marcelo Longobardi, en su programa emitido por Net TV y Radio Perfil, destacó cómo un hecho favorable para la Argentina derivó en cuestión de minutos en un conflicto político interno. “Cada sector intentó capitalizar este éxito judicial y tirárselo por la cabeza a su rival”, sintetizó.
Una política de Estado
Más allá de las disputas, voces técnicas subrayaron la continuidad de los argumentos jurídicos a lo largo de distintos gobiernos. María Ibarzábal, secretaria legal y técnica de la Presidencia, señaló que el resultado fue fruto de un trabajo coordinado entre 2015 y 2023. En la misma línea, Bernardo Saravia Frías, exprocurador del Tesoro durante la gestión de Mauricio Macri, sostuvo que se trató de una verdadera política de Estado, con fundamentos legales que se mantuvieron inalterables frente a cambios de administración.
Próximos pasos
Aunque expertos consideran poco probable que la Corte Suprema de Estados Unidos acepte revisar el caso, aún existe esa instancia. El fallo, mientras tanto, representa un alivio significativo para la Argentina y un ejemplo de coherencia en la defensa de YPF como activo estratégico.
