Bolivia consiguió su segunda mejora de calificación crediticia en apenas siete días, un hecho inusual en los mercados internacionales y que refleja señales incipientes de estabilidad tras años de deterioro fiscal y pérdida de reservas.
Dos agencias, dos mejoras consecutivas
La agencia S&P Global Ratings elevó la nota del país en dos escalones, de CCC- a CCC+, con perspectiva estable, según un comunicado difundido este miércoles. La decisión se suma a la mejora otorgada la semana pasada por Moody’s Ratings, que destacó el compromiso del gobierno boliviano de cumplir con los pagos de bonos en dólares.
Con estos movimientos, Bolivia se ubica en línea con otros países de riesgo elevado y por debajo del grado de inversión, como Argentina, Ucrania y Sri Lanka.
Reformas y señales de estabilidad
Las mejoras se apoyan en medidas recientes adoptadas por la administración boliviana para fortalecer las finanzas públicas. Entre ellas se destacan:
- Eliminación de subsidios a los combustibles, que habían presionado las cuentas fiscales.
- Obtención de financiamiento externo, tras superar trabas políticas en el Congreso.
- Canjes de bonos que redujeron los costos del servicio de la deuda.
“La nueva administración ha superado el estancamiento en el Congreso, obtuvo la aprobación para endeudamiento externo y avanza en su agenda de reformas”, señalaron analistas de S&P, incluido Víctor Santana.
Perspectiva estable, pero con limitaciones
La agencia advirtió que la perspectiva estable equilibra la reducción de los pagos de deuda a corto plazo con la persistencia de perfiles externos, monetarios y fiscales débiles, lo que limita la capacidad del gobierno para atender sus compromisos financieros en el mediano plazo.
Los analistas remarcaron que, si bien las reformas han mejorado la confianza de los inversionistas, Bolivia aún enfrenta desafíos estructurales: la baja diversificación de su economía, la dependencia de los hidrocarburos y la necesidad de consolidar un marco político que garantice continuidad en las medidas adoptadas.
Un giro en la percepción de los mercados
La doble mejora en tan corto plazo constituye un cambio relevante en la percepción de riesgo sobre Bolivia. Tras años de caída de reservas internacionales y déficits fiscales crecientes, el país logra mostrar un entorno político más constructivo y una agenda económica que empieza a generar resultados.
Para los mercados, la señal es clara: Bolivia intenta recuperar credibilidad y abrirse nuevamente al financiamiento externo, en un contexto regional marcado por la volatilidad y la desconfianza hacia las economías emergentes.
