El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se consolida como una de las apuestas estratégicas más relevantes del gobierno de Javier Milei para atraer capitales, acelerar proyectos de envergadura y fortalecer la generación de divisas en el mediano plazo.

A diferencia de programas anteriores, el esquema comienza a mostrar un rasgo distintivo: los proyectos aprobados no quedaron en simples anuncios, sino que exhiben avances concretos en obras, desembolsos y habilitaciones.
Inversiones en marcha

Desde su reglamentación en octubre de 2024, el RIGI acumula 10 proyectos aprobados por un total de US$25.479 millones, concentrados casi exclusivamente en energía y minería, que explican más del 97% del monto validado. Otros 20 proyectos adicionales permanecen en evaluación, lo que eleva el volumen potencial de inversión a más de US$63.000 millones.

Las iniciativas aprobadas muestran distintos grados de desarrollo: obras iniciadas, importación de equipos, desembolsos efectivos, habilitaciones regulatorias y cronogramas de puesta en marcha. El régimen exige que las empresas ejecuten al menos el 40% de la inversión en los primeros dos años, con un piso mínimo de US$200 millones por proyecto.

Beneficios fiscales y cambiarios

El atractivo del RIGI se sustenta en un paquete de incentivos inédito en las últimas décadas: reducción de la alícuota del impuesto a las ganancias del 35% al 25%, pago del IVA mediante certificados de crédito fiscal transferibles, cómputo pleno del impuesto al cheque como crédito en Ganancias y exención de derechos de importación y exportación, con eliminación de retenciones durante los primeros tres años.
Para los inversores internacionales, el beneficio más valorado es el acceso gradual a la libre disponibilidad de divisas generadas por exportaciones: 20% el primer año, 40% el segundo y 100% a partir del tercero.

Proyectos destacados

  • Parque Solar El Quemado (Mendoza): desarrollado por YPF Luz, ya inyecta energía al sistema eléctrico nacional. Con una inversión de US$210 millones, alcanzará 305 MW de capacidad en 2026.
  • Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS): registra un 51% de avance, con pruebas hidráulicas completadas y estaciones de bombeo en construcción. Se prevé que en 2027 permita exportar petróleo por unos US$15.000 millones anuales.
  • Sidersa (industria): único proyecto manufacturero aprobado, con un avance del 15%. Producirá 360.000 toneladas anuales de aceros largos con tecnología de última generación.
  • Southern Energy (GNL, Río Negro): cuenta con contratos de exportación de largo plazo y permisos ambientales. Iniciará en 2026 el tendido de gasoductos para ingresar al selecto grupo de países exportadores de GNL.

Impacto territorial y económico

A diferencia de ciclos previos, los proyectos se concentran en el interior del país, con fuerte presencia en Patagonia, NOA y Cuyo. Energía y minería impulsan desarrollos en Río Negro, Neuquén, Salta, Catamarca, San Juan, Mendoza y Jujuy, mientras que iniciativas industriales y logísticas se localizan en Buenos Aires y Santa Fe.
El esquema promete ingresos de capital, generación de divisas y obras de infraestructura asociadas, además de recursos fiscales vía regalías y tributos provinciales.

Luces y sombras

El respaldo de los mercados financieros es evidente. JP Morgan destacó que las reformas estructurales impulsadas por el gobierno sientan las bases para una recuperación sostenida de la inversión, con un sesgo hacia maquinaria y equipos importados. La inversión fija alcanzó el 20,4% del PBI en el tercer trimestre de 2025 y podría elevar el crecimiento potencial al 4%-4,5% en el mediano plazo.
Sin embargo, persisten señales de alerta: la inversión extranjera directa acumuló un saldo negativo de US$1521 millones entre enero y noviembre de 2025, y sectores intensivos en empleo como la industria y la construcción muestran caídas de entre 6% y 24% interanual.

Debate abierto

Especialistas advierten que el RIGI potencia exportaciones, pero con impacto limitado en empleo directo y encadenamientos industriales. Daniel Schteingart (Fundar) señala que la industria explica el 18% del PBI y concentra el 11% del empleo, mientras que petróleo y minería, con apenas 5% del producto, generan menos del 1% de los puestos de trabajo.
En paralelo, informes de la Fundación Observatorio Pyme alertan sobre señales de desinversión en otros sectores.

El horizonte incluye el megaproyecto de exportación de GNL que impulsa YPF junto con Eni y ADNOC, con una inversión estimada de US$30.000 millones. Su concreción requerirá adecuaciones normativas para incorporar proyectos de gas “húmedo” bajo el RIGI. El Gobierno, además, evalúa extender el régimen a nuevos desarrollos en Vaca Muerta, lo que marcaría una evolución hacia un marco más amplio para la próxima fase del desarrollo energético argentino.

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