Argentina logró en la edición 2026 del Global Soft Power Index, elaborado por Brand Finance, su mejor resultado desde que comenzó a ser medida en este relevamiento internacional en 2019. El país obtuvo 45,2 puntos y se ubicó en el puesto 37 del ranking global, entre Mónaco (45,5) y Tailandia (45).

El índice, considerado uno de los principales estudios sobre poder blando a nivel mundial, evalúa la capacidad de los Estados para influir y proyectarse en el escenario internacional a través de factores no coercitivos, como reputación, cultura, valores, gobernanza, relaciones internacionales, negocios, educación, medios y percepción de impacto.

Un avance sostenido desde 2019

La evolución argentina muestra una tendencia positiva: desde los 33,9 puntos en 2019 hasta los 45,2 en 2026, el país logró una recomposición gradual de su imagen internacional. Sin embargo, el avance en el ranking fue moderado y no refleja un salto estructural, sino más bien una recuperación sostenida desde un piso bajo.

Fortalezas y debilidades del poder blando argentino

El desempeño argentino se apoya principalmente en los pilares vinculados a la identidad y percepción social —Familiaridad, Cultura y Patrimonio, y Personas y Valores—, que se mantienen entre los mejor posicionados incluso en contextos de crisis económica o inestabilidad política.

En contraste, los pilares relacionados con el funcionamiento institucional —Gobernanza, Negocios y Comercio, y Educación y Ciencia— muestran mejoras puntuales pero sin una trayectoria clara de fortalecimiento, lo que evidencia déficits estructurales persistentes.

Proyección internacional inestable

Los indicadores de Influencias, Relaciones Internacionales y Medios y Comunicación registraron avances y retrocesos entre 2019 y 2026, lo que sugiere que la visibilidad internacional de Argentina depende más de coyunturas políticas o episodios puntuales que de una estrategia sostenida de posicionamiento externo.

Un dato relevante es la mejora en el pilar de Impacto positivo/negativo neto, que pasó de 21,8 puntos en 2019 a 36,4 en 2026, reflejando una mayor presencia e impacto percibido. En el otro extremo, Gobernanza mostró la peor evolución relativa: pese a una leve mejora en puntaje, Argentina cayó del puesto 46 al 60, señal de que otros países avanzaron más rápido en calidad institucional y previsibilidad.

Contexto internacional

La edición 2026 del índice estuvo marcada por dos hechos significativos: China alcanzó su mejor desempeño histórico y superó a Estados Unidos en reputación global, mientras que este último registró la mayor caída interanual entre los 193 países evaluados, con un retroceso de 4,6 puntos y una baja de 11 posiciones en el pilar de reputación.

Balance

En conjunto, la serie 2019–2026 muestra a una Argentina que ha reforzado su visibilidad y su impacto internacional, pero que aún enfrenta dificultades para traducir ese capital simbólico en mejoras comparables de sus capacidades institucionales y estructurales.


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