La concesionaria Vía Navegable Argentina (VNA) puso en marcha un plan de contingencia ante el aumento de los caudales y niveles de agua del río Paraná, un fenómeno asociado a la intensificación de El Niño y que podría alterar las condiciones de navegación en la principal vía fluvial del país.
La empresa comenzó a movilizar nuevos equipos de dragado desde distintos puntos del mundo con el objetivo de anticiparse a posibles problemas operativos en la Vía Navegable Troncal, una infraestructura clave para las exportaciones argentinas y el transporte de cargas.
Preocupación por las crecidas y la sedimentación
Según explicaron desde la compañía, las crecidas generan mayores corrientes y un incremento en el arrastre de vegetación, factores que pueden afectar la señalización y la seguridad de la navegación.
Además, los especialistas advierten que una vez que el nivel del río comience a descender podrían aparecer fenómenos de sedimentación más intensos, reduciendo las profundidades disponibles para los buques en determinados sectores.
Uno de los puntos que concentra mayor atención es el Canal Emilio Mitre, una de las áreas más sensibles de la vía navegable por la acumulación de sedimentos que suele producirse durante los cambios hidrológicos.
Nuevas dragas llegarán entre noviembre y enero
Actualmente, VNA opera con cinco dragas distribuidas a lo largo de la vía navegable:
- Pinta.
- Nina.
- Taccola.
- De Bougainville.
- Giovanni Venturi.
Como parte del plan de refuerzo operativo, la empresa incorporará nuevas unidades durante los próximos meses.
La draga Francisco di Giorgio ya se encuentra navegando desde Asia y se espera su llegada hacia finales de noviembre.
Posteriormente se sumará la draga de corte Ibn Battuta, cuya incorporación está prevista para mediados de diciembre.
Además, para comienzos de enero de 2027, la compañía prevé incorporar una nueva draga de succión por arrastre, cuya definición dependerá de las necesidades operativas y de la evolución de las condiciones del río.
Objetivo: garantizar la navegación
El propósito principal del operativo es mantener las profundidades necesarias para la circulación de embarcaciones y minimizar los riesgos que puedan surgir por las variaciones extremas del caudal.
La llegada de los nuevos equipos permitirá:
- Incrementar las tareas de mantenimiento.
- Reforzar los trabajos de dragado.
- Preparar zonas de sedimentación críticas.
- Mantener la operatividad del Canal Emilio Mitre.
- Preservar la seguridad de la navegación comercial.
Una vía clave para las exportaciones
La activación del plan ocurre en un momento de especial atención por la evolución climática en la cuenca del Paraná.
La Vía Navegable Troncal concentra gran parte del comercio exterior argentino y constituye el principal corredor de salida para las exportaciones de granos, derivados agroindustriales y otros productos.
Por ese motivo, cualquier alteración significativa en las condiciones de navegabilidad puede tener impacto directo sobre la logística y los costos del comercio exterior, lo que explica el despliegue preventivo de equipos adicionales antes de que los efectos de El Niño se profundicen durante los próximos meses.
