El Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA presentó el Informe de Coyuntura Macroeconómica Nº 10, en el que analizó la evolución de las cuentas públicas argentinas durante 2025 y los primeros movimientos financieros de 2026. El estudio, elaborado por el investigador Joaquín Waldman, concluyó que el resultado fiscal financiero cerró con un déficit equivalente al 1% del PBI, aunque destacó que se trata del mejor saldo de los últimos 15 años, lo que permitió mantener estable la deuda pública.
Un déficit bajo en perspectiva histórica
El informe subraya que, pese al déficit financiero, el desempeño fiscal de 2025 fue el más sólido en más de una década y media. El Sector Público Nacional no Financiero registró un superávit primario del 1,4% del PBI, mientras que el resultado financiero fue positivo en $1,5 billones (0,2% del PBI), sin incluir los intereses de las LECAPs, contabilizados “bajo la línea”.
Este comportamiento explica la estabilidad de la deuda pública, que se redujo un 2,6% medida en dólares y aumentó un 5% en pesos constantes, en un año marcado por el cumplimiento de compromisos financieros y una política de reservas más activa.
Pagos de deuda y acumulación de reservas
A comienzos de enero de 2026, el Tesoro Nacional realizó un pago de u$s 4.200 millones en capital e intereses de los bonos surgidos de la reestructuración de 2020. Ese monto representa aproximadamente la mitad de los vencimientos anuales en moneda extranjera y un cuarto del total de pagos en dólares previstos para el año.
En paralelo, el Banco Central inició el proceso de compra de reservas anunciado a fines de 2025. Durante enero adquirió más de u$s 1.000 millones, apoyado en la liquidación de la campaña de trigo, la mayor demanda estacional de pesos y la emisión de Obligaciones Negociables. El objetivo oficial es sumar u$s 10.000 millones en reservas a lo largo de 2026.
A este proceso se añadieron un REPO con bancos internacionales por u$s 3.000 millones y la revaluación del oro. Una parte significativa de ese incremento se destinó al pago de los bonos, aunque las reservas internacionales netas igualmente aumentaron en casi u$s 500 millones desde el 31 de diciembre, marcando un cambio de tendencia tras las caídas del año anterior.
Riesgo país y mercado financiero
El informe destaca que la acumulación de reservas tuvo un efecto positivo en los bonos soberanos y en la percepción del mercado. El riesgo país perforó los 500 puntos, el nivel más bajo desde 2018 y el más favorable de la gestión de Javier Milei.
En el frente externo, se menciona la colocación de u$s 4.000 millones por parte de Ecuador y la emisión argentina de u$s 1.000 millones en diciembre, con vencimiento en 2029 y una tasa del 9,26%. El Gobierno espera ampliar ese financiamiento durante 2026, aprovechando la mejora en los indicadores financieros.
Un inicio de año con señales positivas
El panorama macrofinanciero de 2026 comenzó con indicadores alentadores:
- Cumplimiento de compromisos de deuda.
- Acumulación inicial de reservas.
- Descenso del riesgo país a mínimos históricos recientes.
El estudio del IIEP-UBA concluye que, aunque Argentina mantiene un nivel de reservas bajo en comparación con otras economías de ingresos medios, los primeros movimientos del año muestran un cambio de tendencia que podría consolidarse si se cumplen las metas de acumulación y se sostiene la disciplina fiscal.
