Los trabajadores del Hospital Garrahan resolvieron movilizarse este miércoles 11 de febrero hacia el Congreso Nacional, en el marco de una protesta multisectorial contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno y en rechazo a despidos y sumarios dentro del establecimiento. La decisión fue tomada en una asamblea general y se suma a una de las mayores concentraciones sindicales previstas frente al Parlamento.
La convocatoria comenzará a las 12 en la puerta del hospital y, media hora más tarde, la columna partirá hacia la Plaza del Congreso. La medida incluye paro y participación activa en la movilización, organizada por la Junta Interna de ATE, que confluirá con la marcha de jubilados y con la concentración central de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Reclamos desde el hospital
El secretario general de la Junta Interna, Alejandro Lipcovich, sostuvo que la protesta constituye “una parada crucial” para los trabajadores. “El Gobierno de Milei quiere darnos un golpe de lleno a todos los que laburamos. Por eso tenemos que estar ahí para pelearla. Es una cita de honor”, afirmó.
Lipcovich vinculó la movilización con la situación interna del hospital: “Este ataque forma parte del mismo combo de lo que nos pasa en el Garrahan: además de un ajuste en salud y un vaciamiento, hoy vivimos una persecución política con sumarios y amenazas de despidos y suspensiones”.
En la misma línea, el delegado adjunto Gerardo Oroz anticipó que la columna partirá unificada desde el establecimiento. “Saldremos encolumnados todos los trabajadores y defensores del Garrahan para estar a las 13 en Congreso. A la reforma laboral y a los sumarios y despidos hay que decirles: no pasarán”, señaló.
Un debate clave en el Senado
La movilización coincidirá con una sesión decisiva en la Cámara Alta, donde el oficialismo buscará avanzar con la media sanción del proyecto de reforma laboral. La iniciativa propone cambios en las condiciones de contratación, el esquema de indemnizaciones y el funcionamiento sindical, puntos que generaron rechazo en distintas centrales obreras.
La CGT convocó a una concentración principal desde las 15 en la Plaza del Congreso y anticipó una protesta “contundente y multitudinaria”, aunque descartó un paro general. En paralelo, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) anunció medidas de fuerza desde las 13 que afectarán servicios aéreos, marítimos, portuarios y subterráneos.
Las organizaciones sindicales cuestionan el proyecto por considerar que habilita una mayor flexibilización en contrataciones y despidos, limita el derecho a huelga y modifica el sistema de indemnizaciones.
Una protesta con múltiples consignas
En este escenario, los trabajadores del Garrahan llegarán al Congreso con una consigna propia: defender sus puestos de trabajo y la salud pública, al tiempo que rechazan la reforma laboral. “La organización para que no pase la reforma va de la mano con frenar el amedrentamiento”, resumieron desde la asamblea.
La jornada se perfila como una de las mayores expresiones de rechazo sindical al proyecto oficialista, con columnas provenientes de distintos sectores y provincias, y con la participación de jubilados y organizaciones sociales.
