Argentina experimentó en 2025 un nuevo retroceso en la lucha contra la corrupción, según el último Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) publicado por la organización no gubernamental Transparencia Internacional. El país obtuvo 36 puntos sobre 100, lo que representa una caída respecto a los 37 alcanzados en 2024 y confirma una tendencia negativa que se arrastra desde 2019, cuando había logrado su mejor desempeño histórico con 45 puntos.
Con este resultado, Argentina descendió cinco lugares en el ranking global, pasando del puesto 99 al 104 entre los 182 países evaluados. La ubicación actual la coloca por debajo del promedio regional de América Latina y el Caribe, y la sitúa en un nivel de percepción similar al de naciones como Zambia, Brasil, Belice y Ucrania.
Un deterioro sostenido desde 2019
El informe subraya que la percepción de corrupción en Argentina se ha deteriorado de manera constante en los últimos años. Desde el máximo alcanzado en 2019, el país ha perdido nueve puntos en el índice, reflejando un debilitamiento en los mecanismos de control institucional y en la confianza ciudadana hacia el sector público.
Transparencia Internacional advierte que el retroceso de 2025 está vinculado a investigaciones sobre presunta corrupción en la gestión de fondos destinados a medicamentos para personas con discapacidad, un escándalo que involucró a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y que derivó en el procesamiento de su ex titular, Diego Spagnuolo, abogado personal del presidente Javier Milei.
Reacciones políticas y casos resonantes
El informe generó inmediatas repercusiones en el ámbito político. El diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, difundió los resultados en su cuenta de X y los relacionó con una serie de casos recientes: desde irregularidades en la criptomoneda LIBRA, hasta sobreprecios en áreas estratégicas como Nucleoeléctrica e inconsistencias en el INDEC. Ferraro también cuestionó la falta de avances en iniciativas como la “Ficha Limpia” y la pérdida de autonomía de la Oficina Anticorrupción.
Comparación internacional
El ranking global muestra una marcada disparidad entre países. Dinamarca lidera con 89 puntos, seguida por Finlandia con 88, mientras que en el extremo opuesto se ubican Sudán del Sur y Somalia, con apenas 9 puntos. Venezuela, con 10, ocupa el puesto 180.
Argentina, con 36 puntos, se encuentra muy por debajo de los estándares de transparencia de países como Uruguay y Chile, que mantienen niveles altos de confianza institucional y estabilidad democrática.
Estancamiento regional y global
El informe de Transparencia Internacional advierte que la mayoría de los países no han logrado avances significativos en la última década: 148 naciones permanecen estancadas o han empeorado desde 2012, mientras que solo 32 registraron mejoras. En América Latina y el Caribe, el promedio regional continúa rezagado frente a otras regiones, con problemas persistentes en independencia judicial, libertad de prensa y acceso a la información pública.
Argentina se incluye en el grupo de países con percepción deteriorada, reflejando un contexto regional de estancamiento en la lucha contra la corrupción.
Qué es Transparencia Internacional y cómo se mide el CPI
Fundada en 1993 en Berlín, Transparencia Internacional es una ONG dedicada a combatir la corrupción a nivel global. Su principal herramienta es el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI), publicado anualmente desde 1995.
El CPI se construye a partir de encuestas y evaluaciones de expertos y empresarios, combinando al menos tres fuentes de datos independientes de un total de 13 disponibles. Instituciones como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial aportan información sobre sobornos, desvío de fondos públicos y percepción de integridad en el sector público. Los resultados se estandarizan en una escala de 0 (altamente corrupto) a 100 (muy limpio).
Conclusión
El retroceso de Argentina en el CPI 2025 refleja un deterioro institucional y político que impacta directamente en la confianza ciudadana y en la imagen internacional del país. La persistencia de escándalos y la falta de reformas estructurales colocan a la nación en una posición crítica frente a la región y al mundo.
Transparencia Internacional advierte que sin reformas profundas en materia de transparencia, independencia judicial y acceso a la información pública, será difícil revertir la tendencia negativa y avanzar hacia un modelo de gobernanza más confiable y sostenible.
