El Gobierno de Suiza confirmó el congelamiento de 687 millones de francos suizos —equivalentes a más de 880 millones de dólares— en activos asociados al ex mandatario venezolano Nicolás Maduro y a integrantes de su círculo cercano. La medida, adoptada como acción preventiva, busca impedir la fuga de fondos sospechados de origen ilícito mientras avanza la investigación sobre su procedencia y eventual restitución al pueblo venezolano.
Una decisión con impacto internacional
El bloqueo fue dispuesto por el Consejo Federal suizo el pasado 5 de enero, tras la detención de Maduro en Caracas y su posterior traslado a Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones federales vinculadas al narcotráfico y la corrupción. Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, los activos fueron reportados por intermediarios financieros a la Oficina de Información sobre Blanqueo de Capitales, en cumplimiento de la orden de congelamiento.
Las autoridades helvéticas subrayaron que el objetivo principal es proteger la integridad del sistema financiero y garantizar que los recursos bajo investigación no puedan ser transferidos ni ocultados mientras se determina su origen. El congelamiento alcanza a fondos vinculados a 21 de las 37 personas incluidas en la ordenanza suiza sobre Venezuela, aunque por razones legales no se revelaron las identidades de los titulares de las cuentas afectadas.
Fundamentos legales y alcance de la medida
La decisión se apoya en la Ley Federal sobre el Congelamiento y la Restitución de Bienes Ilícitos en Posesión de Personas Expuestas Políticamente en el Extranjero, normativa que habilita a bloquear activos cuando existen sospechas fundadas de corrupción o enriquecimiento ilícito. Dos tercios del total ya estaban vinculados a investigaciones penales abiertas en Suiza, mientras que unos 239 millones de francos fueron bloqueados tras la implementación de la nueva regulación específica.
El congelamiento amplía las sanciones aplicadas desde 2018 bajo la Ley de Embargo, que imponía restricciones a cuentas y bienes relacionados con altos funcionarios del régimen chavista. A diferencia de medidas anteriores, esta nueva disposición incluye a personas que no figuraban previamente en listas de sancionados, lo que marca un endurecimiento de la política suiza frente a los fondos de origen dudoso.
Perspectivas de restitución
En caso de comprobarse irregularidades, Suiza buscará restituir el dinero en beneficio del pueblo venezolano bajo mecanismos de supervisión internacional. Desde Berna remarcaron que el cambio político en Venezuela, tras la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina, abre la posibilidad de revisar y eventualmente repatriar activos obtenidos de manera ilícita, reforzando la cooperación internacional contra el lavado de dinero y la corrupción transnacional.
El Consejo Federal aclaró que la medida no alcanza a integrantes del actual gobierno venezolano, lo que refleja una diferenciación entre las responsabilidades del régimen anterior y la administración que asumió tras la detención de Maduro. Las autoridades suizas enfatizaron que el objetivo final es impedir que capitales sospechados abandonen el país y asegurar que, si se confirma su origen ilegal, puedan ser devueltos para contribuir a la recuperación institucional y económica de Venezuela.
