El decreto 81/2026, publicado en el Boletín Oficial, dispuso el traspaso del sable corvo del general José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional (MHN) al Regimiento de Granaderos a Caballo, habilitando además su traslado a la ciudad santafesina de San Lorenzo para participar de los actos oficiales por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo. La medida tuvo como primera consecuencia la renuncia de la directora del MHN, María Inés Rodríguez Aguilar, quien expresó su disconformidad con la decisión del Poder Ejecutivo.
Una pieza emblemática del patrimonio nacional
El sable corvo de San Martín forma parte del patrimonio histórico argentino desde fines del siglo XIX. Fue donado al Estado en 1897 por la familia Terrero-Rosas, descendientes de Manuela Rosas, e incorporado al acervo del MHN en 1898.
A lo largo del siglo XX, la reliquia fue objeto de dos robos —en 1963 y 1965—, lo que motivó que desde 1967 su custodia quedara a cargo del Regimiento de Granaderos. En 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, se dispuso su traslado nuevamente al Museo Histórico Nacional, aunque manteniendo la custodia militar.
El nuevo decreto firmado por Javier Milei revierte esa decisión y restituye la guarda plena al cuerpo militar creado por San Martín, fundamentando la medida en el valor simbólico de la pieza y en la relación institucional con el Regimiento, cuya sede histórica fue declarada Monumento Histórico Nacional.
La renuncia de Rodríguez Aguilar
Horas después de la publicación del decreto, Rodríguez Aguilar presentó su renuncia al cargo de directora del MHN. En una breve carta, agradeció al personal del museo y a las áreas de patrimonio cultural por el trabajo realizado durante su gestión, pero dejó en claro su desacuerdo con la medida oficial.
Su salida se produce en un contexto en el que está previsto convocar este año a concurso para la dirección del museo. Hasta el momento no se informó si el cargo quedará vacante de manera transitoria ni quién asumirá la conducción mientras se desarrolla ese proceso.
Polémica por el traslado a San Lorenzo
El decreto habilita que el sable corvo sea trasladado a San Lorenzo para participar de la conmemoración del próximo sábado 7 de febrero, coincidente con la recreación del combate histórico. La decisión se adoptó tras gestiones realizadas por el municipio ante la Presidencia de la Nación.
Sin embargo, el texto no especifica si la pieza será exhibida al público ni bajo qué condiciones, lo que genera interrogantes sobre su preservación y accesibilidad. Juristas y especialistas en patrimonio cultural advierten que el traslado de reliquias de esta magnitud debe realizarse bajo estrictos protocolos de conservación, y señalan que la medida podría abrir un debate sobre la administración del patrimonio histórico nacional.
Un símbolo en disputa
El sable corvo de San Martín es considerado uno de los símbolos más poderosos de la historia argentina. Su custodia ha sido objeto de decisiones políticas y administrativas a lo largo de más de un siglo, reflejando tensiones entre la preservación museística y el valor institucional-militar.
La decisión del Gobierno de Milei reaviva esa discusión y genera un nuevo capítulo en la historia de la reliquia, que vuelve a estar en el centro de la escena política y cultural.
