La compañía qatarí confirmó que dos de sus trenes de gas natural licuado quedaron fuera de servicio tras los ataques en el Golfo. La medida afecta contratos internacionales y pone en tensión el suministro energético global.

El impacto del ataque

QatarEnergy anunció la declaración de fuerza mayor en sus contratos de suministro de gas natural licuado (GNL), luego de que dos de sus 14 trenes de producción quedaran inutilizados. El hecho implica la pérdida del 17% de su capacidad exportadora, equivalente a 12,8 millones de toneladas anuales, con una duración estimada de entre tres y cinco años.

Las pérdidas económicas se calculan en 20.000 millones de dólares anuales, en un contexto de creciente volatilidad en los mercados energéticos.

Consecuencias globales

  • Europa y Asia: principales destinos del GNL qatarí, enfrentan riesgo de desabastecimiento en contratos de largo plazo.
  • Mercados energéticos: el Brent superó los US$ 115 por barril en la misma semana, reflejando el impacto del conflicto en Medio Oriente.
  • Inflación global: el encarecimiento de la energía refuerza la expectativa de tasas altas por más tiempo en EE. UU. y endurece las condiciones financieras para países emergentes.

Relevancia para Argentina

La medida afecta indirectamente a la Argentina, ya que ENI y Saipem, empresas italianas con contratos con QatarEnergy, mantienen vínculos en proyectos energéticos locales. El shock externo encarece la energía global, lo que puede mejorar los precios de exportación de Vaca Muerta, pero también presiona la inflación y dificulta la acumulación de reservas.

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